El cine en la SEREstrenos Cine
Música
ESTRENOS CINE | ENTREVISTA

'Adú', el origen de la inmigración (y la mirada occidental)

Salvador Calvo se basa en historias reales para dar visibilidad al drama migratorio

Fotograma de la película / Ikiru Films / La Terraza Films / Telecinco Cinema

Madrid

Salvador Calvo se convierte con Adú, su nueva película, en el primero en rodar en Benín. El país se estrena en las pantallas con este viaje cargado de crítica social. Adú es un drama que narra tres historias unidas por un tema central. Por un lado, en un intento desesperado por alcanzar Europa, un niño de seis años y su hermana mayor esperan para colarse en las bodegas de un avión. No demasiado lejos, un activista medioambiental lucha contra la caza furtiva y se enfrenta a los problemas de su hija recién llegada de España. Y miles de kilómetros al norte, en Melilla, un grupo de guardias civiles se prepara para enfrentarse a un grupo de subsaharianos que intenta saltar la valla de Melilla.

Es una película inspirada en historias reales que pretende hacer entender la realidad del drama migratorio en torno a la valla de Melilla. “Lo que hemos intentado es ponerle cara y ojos a esas personas que normalmente son números y cifras que abren los informativos y las páginas de los periódicos y que el espectador juzgue y entienda que eso no se hace por capricho, sino que se hace por necesidad, porque nadie deja a su familia, a sus amigos y su entorno para terminar vagabundeando por España sin trabajo, sin dinero, pasando frío, eso no se hace gratis, se hace porque no hay otro camino para resolver el problema”, dice Calvo.

La trama principal es la de esos niños que viajan de África a España y como contraste está la de los occidentales que hacen el viaje a la inversa porque necesitan algo de África, recuperar la comunicación entre ellos. Padre e hija interpretados por Luis Tosar y Anna Castillo además de cargar con la mirada paternalista a África, serán los encargados de atraer al público a las salas por ser las caras más conocidas del filme. Cuenta Anna Castillo que la historia de sus personajes tiene la misión de “poner de espejo a la gente occidental que va a ver la película y de hacer un poco de contraste con la trama principal y que sea la vía conductora para conectar y que luego se haga la lectura de lo importante”. 

Para Luis Tosar, la historia también expone nuestras propias contradicciones y revela lo complejo de un mundo insostenible. "Vivimos en un mundo desigual, y cada vez más. Los ricos cada vez son más ricos y los pobres, más pobres. Hay dos mitades diferenciadas en el mundo en que vivimos, pero conectadas. Nos negamos a ver que todo lo que hacemos tiene repercusiones en los países en desarrollo". Cree el actor que debemos cambiar nuestra actitud y pensar más nuestras decisiones. "Últimamente solo pienso en las baterías de los coches eléctricos. Está muy bien, hay que salvar el planeta, pero hacerlas va a costar muchas desgracias en África y Latinoamérica. No nos lo planteamos porque nos conviene y queremos ser guais"

Si bien esta historia y la de los guardias civiles en la valla hacen su función y también tratan temas de importancia, se presentan de forma demasiado superficial y no hacen más que desinflar la trama principal, de trasfondo muy potente y que podría dar lugar a una ilustración de la situación mucho más impactante, acompañando así a la estética de la cinta. Aun así, Adú es una historia totalmente necesaria para entender el origen de la inmigración y enterrar todo se argumentario xenófobo que hoy vomitan algunos políticos. 

Escucha la radioen directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

En directo

A continuación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Compartir

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad