Miércoles, 03 de Junio de 2020

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30 años de 'Pretty Woman': algunas curiosidades que quizás no conocías

Este lunes se cumplen 30 años del estreno de Pretty woman, un auténtico icono de las comedias románticas y la película que lanzó al estrellato a Julia Roberts

Julia Roberts en 'Pretty Woman'

Julia Roberts en 'Pretty Woman' / CEDIDA

Fue la película más taquillera del año 1990, recaudando una indecente cantidad de dinero. Cerca de 200 millones, que sumados a las ventas en vídeo, dvds o de su banda sonora la convierte en uno de los mayores éxitos comerciales de la historia del cine.

Las razones de ese éxito hay que buscarlas en una pareja protagonista con una excelente química. Y en una historia en la que espectador encuentra de todo: risas, algunas lágrimas, romanticismo y un poco de acción, gracias a un guion con aire de cuento de hadas. Más bien La cenicienta, con ciertos elementos también de Pigmalión o de La gatita y el búho.

Lo de Julia Roberts sí que fue como un cuento. En menos de dos años pasó de llamar la atención con un papelito de camarera en la película Mystic Pizza a ganar dos Globos de Oro, uno por su trabajo en Magnolias de acero y otro por Pretty woman. De la noche a la mañana se convirtió en una de las estrellas más taquilleras del cine americano poniendo sus largas piernas en la primera división de Hollywood.

Pretty woman también marcó la reaparición de Richard Gere. El actor no estaba atravesando su mejor momento por entonces pero gracias a la película volvió a recuperar su carisma y su tirón en taquilla. Richard Gere desplegaba todos sus encantos en la película e incluso nos mostraba lo bien que toca el piano, con una pieza que él mismo compuso e interpretó en el film.

Al principio el guion de Pretty woman era totalmente distinto. Era un dramón en el que Julia Roberts interpretaba a una prostituta enganchada a la cocaína. Pero los responsables de la película fueron dulcificando la historia a medida que avanzaba el rodaje convirtiéndolo en ese cuento de hadas. Julia Roberts es una cenicienta moderna que gracias a su príncipe ricachón conoce un mundo nuevo.

Aprende a utilizar correctamente los cubiertos. O a disfrutar de la ópera. Es historia del cine el traje rojo que Julia luce esa noche y las joyas que Richard Gere le regala. Pues bien, ese collar fue prestado por una firma de joyería que envió a uno de sus empleados a controlar el préstamo durante todo el rodaje.

La banda sonora de la película se vendió como churros, el disco editado estaba lleno de temas resultones, y entre los que destacaba un viejo clásico de los años 60. La canción de Roy Orbison había sido un éxito en 1964 permaneciendo dieciocho semanas en los puestos altos de las listas de singles. Curiosamente los Beatles fueron testigos del momento en el que Orbison compuso la canción ya que durante 1963 realizaron juntos una gira por Gran Bretaña. “Hacíamos la gira en autobús y Roy se sentaba siempre en la parte de atrás. Un día escribió allí “Oh Pretty woman” y nos la cantó. A todos nos pareció estupenda. Guau, qué canción. Eso nos picó porque había cierta rivalidad entre nosotros y teníamos que escribir una canción tan buena como la suya”, contó Paul McCartney.

‘Oh Pretty Woman’ enseguida se convirtió en un standard de la música americana y fue ese, precisamente, el motivo por el que fue elegida para dar título a la película. “La productora Disney nos dio a elegir entre tres canciones: “Lady is a tramp”, “She’s a lady” y “Pretty Woman”. Elegí esta última y fue un acierto. Desde el momento en que anunciamos el título el público sabía lo que le esperaba y eso ayudó mucho a la película. Creo que es muy útil tener el nombre de una canción muy conocida como título de tu película”, confesaba Gerry Marshall, director de la cinta.

El tono optimista de la canción contagia al espectador. También fue un acierto no situar la canción al principio de la película como es costumbre. La canción suena de fondo en la escena en la que Julia Roberts compra varios vestidos en una tienda de Rodeo Drive. Luego pasea por la calle con su nueva imagen mientras todos los hombres se vuelven a mirarla, tal y como dice la canción de Roy Orbison. Finalmente entra en la tienda en la que el día anterior no quisieron atenderla y se venga de la dependienta.

“Priscilla Nedd, la montadora, no quería poner la canción al principio sino en un momento clave de la película, el momento en el que Julia cambia su imagen. Fue un toque maestro porque contribuye a que el público se alegre por la chica. Yo hago películas para que la gente se divierta y al público realmente le encantó esa escena”, reveló el director.

Por eso todavía hoy en día son muchos los que al escuchar la canción sienten un impulso salvaje de ir de compras. Pretty woman, la película, tuvo tanto éxito que durante mucho tiempo se estuvo especulando con la posibilidad de rodar una secuela. Finalmente no se rodó y tuvimos que esperar casi diez años para ver a Julia Roberts y a Richard Gere juntos otra vez en una película. Fue en Novia a la fuga. Sus personajes no tenían nada que ver con Vivian y el señor Lewis pero algunos dicen que al menos tiene el final que les hubiera gustado para Pretty woman.

Ha habido pocas parejas como ésta; una pareja que hace 30 años reventó las taquillas y todavía hoy en día consigue altas cuotas de audiencia cada vez que la película se pasa por televisión. Porque ellos son el ejemplo perfecto de que los amores imposibles no existen. Al menos en el cine.

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