La estupidez infinita
"Einstein aseguró que sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana (...) El ejemplo máximo que avala la teoría de Einstein lo está dando el hombre -teóricamente- más poderoso el mundo: el presidente de los Estados Unidos de América", la opinión de Carles Francino.

Madrid
Hace ya muchos años, y es una frase archirrepetida, Einstein aseguró que sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y él pensaba que el universo era finito, que tenía límites, de lo cual se deduce que lo otro no, que podemos ser estúpidos hasta decir basta.
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DescargarEs curioso -bueno, algo más que curioso- pero el ejemplo máximo que avala la teoría de Einstein lo está dando el hombre -teóricamente- más poderoso el mundo: el presidente de los Estados Unidos de América. La gestión de Donald Trump frente a esta pandemia ya no es que minusvalorara el peligro real del virus, que eso le ha ocurrido a casi todo el mundo, sino que una vez constatada la gravedad de la amenaza se empeñe en ir una y otra vez a su bola. Y lo último ya es de traca: como esta semana insistió en que hay que ponerse a trabajar cuanto antes y criticó a los gobernadores que en muchos estados mantienen las medidas de confinamiento, ¿qué ha pasado? Pues que los seguidores de Trump se han echado a la calle a manifestarse; así como suena. Sin mascarillas, claro, pero con banderas confederadas, con pancartas de ‘America first’ y con armas en muchos casos, que para eso son un servicio esencial.
En fin, que todo en conjunto es de récord mundial. Con un matiz: la estupidez -si es que sólo fuera eso, que yo creo que hay más cosas- puede resultar tremendamente dañina.




