Domingo, 05 de Diciembre de 2021

Otras localidades

No vacunarse no es un acto de libertad individual sino de mezquindad

Si un no vacunado se infecta, y es más fácil que lo haga, se convierte en un peligro para todos. Algo así como el que coge el volante después de haber bebido

No vacunarse no es un acto de libertad individual sino de mezquindad. / Àngels Barceló

El nuevo récord de contagios en Alemania nos da la idea de la persistencia del COVID. La pandemia en Europa sigue al alza, y son muchos los países que desandan lo andado e imponen nuevas restricciones, algunas que incluso afectan a las celebraciones navideñas. El virus se ceba más con los países donde todavía hay mucha población sin vacunar, y de momento, respeta un poco más a aquellos países con altos índices de vacunación, y el ejemplo, en este sentido, es España.

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Aquí también la incidencia sigue escalando, aunque, de momento, sigue muy lejos de lo que está pasando en algunos países europeos, pero aún así las comunidades autónomas preparan nuevas medidas para frenar esta nueva ola, y muchas de ellas encaminadas a impedir la entrada en determinados espacios a aquellos que no están vacunados. Utilizar el pasaporte COVID como una especie de salvoconducto en nuestra vida cotidiana.

De hecho, ya hay países donde los no vacunados tienen prohibida la entrada a restaurantes, tiendas, lugares de ocio e incluso, en algunos casos, a sus puestos de trabajo. Y este es un debate que en algún momento habrá que abordar aquí, en España. No será fácil, lo advierto. En un país donde todo se polariza políticamente este debate seguro que no es una excepción. Recordemos, por ejemplo, que el líder de la ultraderecha, tercera fuerza política en el Parlamento, se niega a decir si está vacunado o no. Y luego están los que apelan a la libertad para todo.

No vacunarse no es un acto de libertad es un acto de insolidaridad, es un acto de de ignorancia, es una acto de egoísmo. No solo porque ya está más que demostrado que las vacunas no tienen, apenas, efectos secundarios y que, sobre todo, son eficaces, es porque la decisión de no vacunarse afecta al resto de la sociedad. Si un no vacunado se infecta, y es más fácil que lo haga, se convierte en un peligro para todos. Algo así como el que coge el volante después de haber bebido. No es su problema, es también el problema de todos los coches con los que se va a cruzar.

Cuando los no vacunados ingresan en los hospitales, y es más probable que lo hagan ellos que los vacunados, vuelven a poner en peligro a los sanitarios y vuelven a tensar a la sanidad. No, no vacunarse no es un acto de libertad individual, es un acto de mezquindad.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?