Sojuela subirá a sus neveras el próximo domingo 25 de enero
La marcha cumple XIX ediciones aunando naturaleza y patrimonio

Sojuela subirá a sus neveras el próximo domingo 25 de enero
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Sojuela ya tiene todo preparado para que, el próximo domingo 25 de enero, más de medio millar de riojanos suban a sus neveras. Es la edición número 19 de una marcha que ya es un clásico en el senderismo de la comunidad.
El objetivo es dar a conocer el patrimonio y la historia de las neveras en la zona del Moncalvillo y, concretamente, en Sojuela. Desde el ayuntamiento, explican que es un evento en el que se involucra todo el pueblo.
Se trata de una marcha de 14 kilómetros (7 km de ida y otros 7 de vuelta) con 700 metros de desnivel positivo. La marcha pasa por un hayedo, robledal y pinar hasta llegar a las oquedades que conforman las neveras.
El programa incluye más actividades que la propia marcha. El municipio recibirá a los participantes a las ocho y media de la mañana con chocolate caliente, churros y rosquillas. La jornada continuará con juegos infantiles a partir de las once de la mañana y con una representación de cómo se trabajaba con el hielo a las doce.
Además, de manera paralela, el municipio contará con un mercado y podrán visitarse una exposición de cuadros, una muestra fotográfica y el centro de interpretación 'La Casa de la Nieve'.
Finalmente, el municipio celebrará una degustación de patatas con chorizo y helado.
Las neveras
Se han rehabilitado cinco neveras de forma troncocónica y revestidas con mampostería en piedra seca, formando un ecomuseo etnográfico singular, junto con restos de carboneras y cerca de las cañadas de trashumancia. Las neveras tienen un tamaño medio de 8 a 10 metros de diámetro y 4 a 5 metros de profundidad. Se ha rehabilitado también una choza que pudo servir para guardar los aperos así como posible refugio.
La nieve ha sido utilizada por el hombre desde la Antigüedad aplicándola fundamentalmente con fines terapéuticos y domésticos. Desde el punto de la terapéutica no cabe duda de la importancia de la nieve como agente productor de frío. Existían y existen multitud de enfermedades en las que el frío es la indicación adecuada.
La nieve adquirió gran importancia en la conservación de los alimentos pues uno de los principales focos de enfermedad en el mundo antiguo y medieval era la ingestión de alimentos o de aguas en mal estado de salubridad.
La conquista de mayores cotas de comodidad entre la clase burguesa hizo también que aumentara la demanda de nieve.
La explotación de la nieve se realizó de manera similar en los pueblos de La Rioja. Para ello se construían dos modelos de neveras: unas en el monte y otras en las proximidades de los núcleos de población.
Los pozos de nieve de montaña situados, por lo general, en la cima de los montes en los que suele caer abundante nieve en invierno, son hoyos excavados en la tierra y revestidos con mampostería de piedra. No se conserva en ellos la parte superior que existió y que los cubría para conservar mejor el frío durante el verano. Se llenaban a lo largo del invierno y a partir de la primavera deberían abastecer a los municipios y a sus neveras municipales. Con este método se conseguía nieve en los núcleos de población durante los meses de más calor.
Recibe toda la información de Radio Rioja en nuestro canal de WhatsApp.




