Al filo de lo imposible y muy cerca de lo improbable
Jamás hubo en Segunda Federación un campeón de grupo con ocho derrotas; Tarazona, Numancia y Marbella ascendieron vía playoff tras diez derrotas en la liga regular

Sanedrín blanquirrojo con Fran Alcaide y Rubén Elías (27/01/26)
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Logroño
El fútbol no es una ciencia exacta pero los números empiezan a jugar en contra de la UD Logroñés. El conjunto blanquirrojo ha perdido ocho encuentros en veinte jornadas y, cuando todavía quedan catorce partidos por disputar, no hay ni un solo precedente de equipo campeón de grupo con semejante cifra de derrotas. En las cuatro temporadas de vida de la actual Segunda Federación, jamás un equipo ascendió por la vía rápida con ocho derrotas. Nunca. Con siete derrotas, el Hércules y la Gimnástica Segoviana lo consiguieron en la campaña 22/23 y el Europa lo alcanzó el curso pasado.
Perder siete partidos de liga ha sido el tope para logar un ascenso directo en el que han sobresalido equipos como Osasuna Promesas, Córdoba, Sestao River, Teruel o Bilbao Athletic, que tan solo perdieron dos partidos en toda la temporada. En el Grupo 2, y coincidiendo con la UD Logroñés, además del filial bilbaíno, el Arenas de Getxo ascendió como primer clasificado el año pasado con seis derrotas.
Después de ocho derrotas en veinte jornadas, y en el escenario que se dibuja actualmente, hay evidencias numéricas de que todavía se puede ascender vía playoff incluso con alguna derrota más de las que ya acumula el equipo de Unai Mendia. Recreativo Granada y Cacereño lo hicieron en la temporada 22/23 tras perder nueve partidos ligueros y otros tres clubes fueron un paso más allá. Tarazona, Numancia y Marbella ascendieron a Primera Federación con diez derrotas ligueras en su casillero. Sí, el Marbella que ascendió en Las Gaunas.
Los números marcan el camino de una UD Logroñés que, con 38 goles, es el segundo máximo artillero de toda la categoría, y que también ha perdido ocho partidos. Un sinsentido que tan solo se podría explicar con las más que escasas cuatro porterías a cero que ha dejado el cuadro blanquirrojo en veinte jornadas de liga. Con este cóctel de cifras, la entidad afronta con muchas dudas los últimos días de un mercado de invierno en el que muchos aficionados blanquirrojos temen el peor desenlace: la llegada del sustituto de Yanis Lhery y nada más.
Ante el Basconia, Unai Mendia no podrá contar con Edu Cabetas y Eder Larrea por sanción y todos los ojos se central en el eje de la zaga. Y no solo en el césped, también en los despachos. La herencia de contratos pasados y la poca participación de algunos futbolistas que pretenden continuar en la entidad dificultan la tarea de un Quique García que ya acertó el paso 1 de septiembre con los fichajes de Anai Morales e Ismael Santana.
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Rubén Domingos
Graduado en Periodismo por la Universidad de Valladolid. Redactor de deportes de Radio Rioja desde el...




