La Rioja acoge a 64 menores migrantes en un modelo desinstitucionalizado y otras opciones
Se cumple un año de la aprobación de la reforma legislativa para reubicar a estos menores que llegan a Canarias, Ceuta y Melilla en otras regiones

Entrevista con Carlos Usón, portavoz de la Plataforma Bienvenidos Refugiados La Rioja
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Logroño
El Gobierno de La Rioja acoge ya a 64 menores migrantes no acompañados procedentes de Canarias, Ceuta y Melilla, en un modelo desinstitucionalizado en pisos de acogida, aunque también ha buscado otras fórmulas como la compra de un convento en Logroño.
Se cumple un año desde que comenzó este proceso y la normalidad ha sido la tónica en La Rioja para asumir este proceso que comenzó con mucho ruido político y también ha tenido problemas con diferentes municipios riojanos.
"Por fin se ha dejado fuera de la refriega política, se esté haciendo en silencio y se esté haciendo". Así destacan la parte positiva desde la Plataforma Bienvenidos Refugiados La Rioja que apuesta por dar un paso más y es conseguir que el Gobierno no solo acoja sino que dé un futuro y una oportunidad a estos menores que han venido con muchas ganas.
"¿Qué queremos hacer con ellos? Pues podemos hacer dos cosas. Darles futuro, formándolos en aquellas cosas en las que más necesidad haya dentro de la Comunidad Autónoma, o en lo que ellos quieran formarse. Esa es una posibilidad y la otra es convertirlos en un problema que consiste en no darles formación, en darles los servicios mínimos imprescindibles, y cuando lleguen a los 18 años tendrán que sobrevivir y a ver cómo sobreviven", afirma el portavoz Carlos Usón.
La formación depende de voluntarios
La crítica de la plataforma llega, precisamente, por la falta de "acompañamiento real" que se está haciendo a estos menores, que muchos de ellos superan los 16 años, cuando la educación ya no es obligatoria, y la formación que se les da depende de los voluntarios.
"Solo se les da clase de castellano, a los mayores de 16, solo se les da clase de castellano y una hora a la semana. Entonces, esa es una formación muy escasa. Además, la están dando voluntarios, es una formación muy escasa. Deberían de crearse puestos de trabajo específicos y formar a estos chavales durante muchas horas, primero en castellano, pero luego en otros aspectos, ¿no?".
Según la consejería, estos menores que están en edad de escolarización han sido incorporados al sistema educativo con normalidad y aquellos que ya cuentan con permiso de trabajo están siendo orientados y acompañados en la búsqueda de empleo o formación laboral.
Además, muchos de los jóvenes están aprendiendo español, especialmente quienes han llegado sin conocer el idioma; y participan en actividades deportivas e, incluso, algunos de ellos ya están integrados en equipos locales, han precisado en la Consejería.
La integración social se apoya también en la colaboración de algunos ayuntamientos, de entidades sociales, de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y de distintas organizaciones de la comunidad, que participan en actividades y programas para favorecer la adaptación de estos jóvenes a la vida en los barrios y municipios en los que residen.
Fracaso de la fórmula de acogida familiar
Y también asegura Usón que ha fracasado una de las fórmulas propuestas para la acogida, que era la que tenía que hacerse dentro de las familias. "Era una solución que a nosotros nos gustaba y que evidentemente no se va a hacer. Hemos estado hablando con la Asociación de Familias de Acogida, son muy pocas en La Rioja y digamos que el trato que están recibiendo desde la consejería, pues digamos que no es el mejor posible", apunta Carlos Usón.
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