Ramón Ramírez, alcalde de San Vicente de la Sonsierra: "no queremos que nos entiendan pero que nos respeten"
En La Rioja vuelven a procesionar 'Los Picaos', la única procesión de autoflagelación que queda en España

Ramón Ramírez, alcalde de San Vicente de la Sonsierra: "no queremos que nos entiendan pero que nos respeten"
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Logroño
La Cofradía de la Santa Vera Cruz de San Vicente de la Sonsierra vuelve a hacer posible en La Rioja la única manifestación de penitencia disciplinante con sangre que queda en España. En Jueves Santo participaron trece disciplinantes, más conocidos como 'Picaos', anónimos y, cada uno, con su sentido cristiano. Este Viernes Santo han sido 10 disciplinantes los que han participado en el Viacrucis. Eso sí, todos ellos para flagelarse tendrán que cumplir con una serie de requisitos: ser mayor de edad, varón y disponer de un certificado de su párroco, que acredite su sentido cristiano y su buena fe. Una vez cumplidos éstos, acude a la sede donde se le asigna un acompañante, hermano de la cofradía, que le servirá de guía, ayuda, consejo y protección, durante el tiempo de su penitencia.
El alcalde de San Vicente, Ramón Ramírez, señala que "no queremos que nos entiendan pero que nos respeten". "Para el pueblo es muy importante esta tradición que congrega cada día a unas 7.000 personas con respeto".
El rito
El disciplinante coge la madeja por la empuñadura con las dos manos y, balanceándola entre las piernas, se golpea durante un tiempo variable según cada disciplinante, hasta que el acompañante y el práctico decidan cuando es el momento de ser pinchado.
Llegado este momento, se inclinan y colocan la cabeza entre las piernas del práctico, que le golpea levemente tres veces cada lado de la espalda, en la zona lumbar, para que brote un poquito de sangre.
Es en ese instante cuando el rito toma el nombre de 'Picaos', ya que el práctico le pica con una bola de cera virgen que lleva incrustados seis cristales, con el fin de prevenir problemas posteriores.
Cuando los 'Picaos' de San Vicente de la Sonsierra terminan la penitencia, acuden a la Cofradía de la Vera Cruz para que les laven y les curen las heridas con agua de romero.
Las mujeres
Las mujeres, que en el siglo XVI pertenecían a la cofradía y que luego desaparecieron, pueden pertenecer a la misma como miembros de pleno derecho desde 1998. Su penitencia se limita a la tradicionalmente ejercida por ellas como 'Marías'.
Las 'Marías' se llaman así por acompañar a las procesiones vestidas con el manto de la Virgen de los Dolores, con el rostro cubierto por puntillas, que protegen su anonimato, van descalzas e incluso con cadenas.
Pueden ir un máximo de cuatro por procesión, con los mismos requisitos que los hombres y, por supuesto, también acompañadas por miembros de la Vera Cruz.
Las procesiones de 'Los Picaos' en Semana Santa fueron declaradas de Interés Turístico Nacional en 2005 y en 2016 Bien de Interés Cultural de carácter Inmaterial (BIC).

Ana Castellanos
Directora de Contenidos de Radio Rioja Cadena SER, donde se incorporó en 2004. Tras dedicarse varios...




