Bimbo, condenada a indemnizar a un trabajador despedido por enviar un chiste por e-mail
La sentencia condena a la empresa a que indemnice al trabajador con 37.903,01 euros o a que le readmita en las mismas condiciones en las que estaba trabajando cuando fue despedido.
El titular del Juzgado de lo Social número 2 de Granollers (Barcelona) ha declarado improcedente el despido disciplinario de un trabajador de Bimbo de la localidad que envió un chiste sobre la empresa por correo electrónico.
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El juez considera que, aunque "el trabajador se excedió en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión", la decisión de la compañía de despedirle "va más allá de una racional interpretación". La sentencia reprocha la actuación del trabajador, ya que entiende que podría ser sancionada, pero únicamente se pronuncia sobre el despido, ya que era el objeto del procedimiento.
Pedro Joaquín C.C. fue despedido después de estar trabajando en la planta de Bimbo de Granollers desde 1995 y tras serle abierto un expediente disciplinario al remitir desde su ordenador un chiste por correo electrónico a varias direcciones de compañeros de trabajo.
DESPEDIDO POR "PÉRDIDA DE CONFIANZA"
El polémico chiste, enviado el pasado 6 de diciembre, narraba como un hombre era atracado en la calle por otro, quien le obligaba a darle todos los objetos de valor. Sin embargo, la víctima del atraco sólo llevaba un reloj falso, una cartera de imitación y una moneda de dos céntimos. Ante esta situación, el ladrón le pregunta dónde trabaja, a lo que responde que es un cargo intermedio de Bimbo, momento en el que el atracador se quita la máscara y le pregunta en qué planta está.
La broma, que era una versión que hizo el trabajador de un mensaje que circulaba por Internet, llegó a manos de la empresa, cuya dirección decidió abrirle un expediente disciplinario para despedirle por pérdida de confianza al considerar el contenido como muy ofensivo. Después de que fuera despedido, no se llegó a ningún acuerdo de conciliación por lo que el empleado decidió interponer una demanda.
En su fallo, el juez concluye que "la imposición de la sanción de despido" es "desproporcionada" y "excesiva", aunque su conducta hubiera podido ser sancionada por la empresa por cometer dos faltas graves, pero la sentencia "sólo puede declarar la procedencia o improcedencia del despido, sin que pueda autorizar una sanción de inferior entidad".




