El Barcelona se presenta ante 80.000 aficionados
El trofeo Joan Gamper se convirtió hoy en cita para una conjura del barcelonismo, que espera remontar el vuelo tras la decadencia de los últimos años con Joan Laporta, el nuevo presidente del club, como líder del cambio.
Laporta bajó al césped durante la presentación de la plantilla profesional para transmitirle a través de la megafonía a los más de 80.000 seguidores que prácticamente llenaron las gradas del Camp Nou su confianza en el cuerpo técnico que encabeza Frank Rijkaard e instar a los jugadores a que saquen motivación añadida del escudo azulgrana.
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El dirigente, confirmado hoy como uno de los elementos 'mediáticos' de este nuevo Barcelona agradeció su apoyo a la afición y le pasó el testigo a Rijkaard, cuyo discurso estuvo en esa misma línea de ilusionar a la masa social.
"Espero que este partido sea el primer paso hacia una etapa fantástica para los jugadores y los directivos, pero sobre todo para los seguidores de este gran club", señaló el holandés.
El capitán Luis Enrique Martínez, uno de los más aplaudidos por el público, se apuntó también a las directrices de la nueva directiva, que defiende el catalanismo como señas de identidad del equipo, y se dirigió a los socios en el idioma oficial de la entidad azulgrana para pedirles "apoyo en los momentos difíciles".
La presentación de la plantilla, previa al partido ante el Boca Júniors, comenzó con una proyección de los nuevos dibujos animados de los jugadores y técnicos barcelonistas en la que se representaba su llegada al Camp Nou.
Aliñado con fuegos de artificio, 110 percusionistas desfilaron sobre el campo para dar paso a la presentación individual del equipo.
Los más aplaudidos fueron Carles Puyol, Javier Saviola, Luis Enrique y, sobre todo, la nueva estrella del Barcelona, Ronaldo de Assis Moreira 'Ronaldinho Gaucho'.
Tras los parlamentos oficiales, el grupo musical Gossos interpretó el himno del club acompañados de jóvenes integrantes de los equipos inferiores de las diferentes secciones, quienes portaron banderas con los colores de la entidad barcelonista y de Cataluña.
La conjura barcelonista se cimentó en el récord de aficionados asistentes a un Joan Gamper y en la ilusión que fueron capaces de transmitir Laporta y Ronaldinho, los principales responsables de devolverle la ilusión al seguidor del Barcelona.




