Declaraciones de Shlomo Ben Amí a la Cadena SER
"Estamos bastante cerca del caos y la tragedia es que el que puede poner fin a esto que son los EEUU están hundiéndose en el fango de Irak"
El ex ministro de asuntos exteriores israelí Shlomo Ben Ami ha intervenido en el programa Hora 14 de la Cadena SER donde ha hablado de la situación que vive Oriente Próximo en estos momentos. A continuación ofrecemos la trascripción íntegra de la entrevista.
JOSÉ ANTONIO MARCOS: De usted es la frase 'sólo llegará la solución cuando nos aproximemos al caos', ¿estamos llegando al caos?.
SHLOMO BEN AMI: Bueno, yo creo que sí, estamos bastante cerca del caos aunque mi intuición es que en esta guerra sucia que se ha desencadenado entre Israel y el Hamas todavía tendremos, desgraciadamente, momentos bajos y el ciclo de violencia queda aún abierto. La tragedia es que el que puede poner fin a esto, o el que puede de una forma más contundente intervenir, que son los EE UU están hundiéndose en el fango de Irak. Y difícilmente yo veo que la administración norteamericana en vísperas de elecciones en EE UU y con la situación en Irak deteriorándose, difícilmente les veo poniendo el esfuerzo necesario en este canal, el canal Israel y Palestina.
MARCOS: ¿Es legal que un gobierno como es el caso del israelí se proponga expulsar de su país a un a persona reconocida prácticamente internacionalmente como jefe de estado como es el caso de Yassir Arafat?
BEN AMÍ: Bueno, de alguna forma, si usted quiere, parte de algunos ingredientes de caos que se han introducido últimamente en las relaciones internacionales. Yo creo que es algo que no se tiene que hacer. Y si me permite yo no utilizaría los motivos de la legalidad internacional que ahí están pero no creo que son en estos momentos los más importantes. Los más importantes son para qué utilidad y para que sirve. Yo creo que será contraproducente. Si por ejemplo eso va contrario a la legalidad internacional pero es la salvación y la hija de la paz celestial que todos esperamos pues yo creo que incluso usted aceptaría que quitemos aquí un pequeño párrafo de la ley internacional si con ello llegamos al paraíso entre israelíes y palestinos. Pero no se da el caso. El caso es que Arafat con toda la frustración que ha causado a algunos de nosotros y por el hecho de que en el fin, en la destrucción del campo de la paz en Israel algo tiene que ver con Arafat, no todo pero algo, algo es nuestra propia culpa, no obstante, Arafat queda hoy, en mi opinión... me pilla usted escribiendo prácticamente estas mismas palabras para un artículo que tiene que salir en 'Le Monde' el fin de semana, prácticamente es lo que separa a los palestinos entre un cierto estado de orden, es difícil hablar de orden en estos días, pero sí hay un cierto estado de orden, y un caos apocalíptico. Él es la única, la única fuente de legitimidad legendaria, de autoridad incuestionable en la familia, en ese estado volcánico en el que viven los palestinos. Por lo cual, yo creo que sería realmente contraproducente, no conduce a ningún lugar. Además los israelíes viven bajo una falacia y es que creen que cambiando el liderazgo se cambia el precio de la paz y ahí es donde se equivocan. No hay ninguna diferencia entre Arafat, Abu Mazen, Abu Alá o quien sea en lo que se refiere a las exigencias mínimas de los palestinos para llegara un acuerdo con Israel con lo cual es contraproducente y no conduce a ningún lugar.
MARCOS: Claro tal y como están las cosas pensar en la Hoja de Ruta ahora mismo es casi una quimera.
BEN AMÍ: Yo pensé desde el principio que la Hoja de Ruta ha nacido muerta. Lo he escrito aquí en algunos artículo, alguno de ellos aparecieron aquí en El País'`. Yo creo que ha nacido muerta porque repite las mismas falacias de Oslo. O sea, usted no puede empezar un proceso que está basado en la confianza mutua para ir graduadamente aun objetivo que las partes que empiezan a navegar en este mapa no saben cuál es el objetivo y además tienen posturas diamétricamente opuestas sobre la naturaleza de aquel objetivo. Y claro lo que ocurres es cada una de las partes intenta influir sobre la decisión del objetivo a través de actos unilaterales, Israel con los asentamientos y la muralla y los palestinos con el terrorismo. Con lo cual no se llega a ningún lugar y fue allí donde fracasó Oslo, porque es repetirlo, lo hemos dicho hasta la saciedad. Creo que fue Bismacrk quien dijo una vez que las personas inteligentes aprende de la experiencia de los demás y los otros, los tontos , los imbeciles necesitan su propia experiencia. ¿para qué repetir la experiencia que ya hemos tenido y que nos condujo a la catástrofe? Yo creo que la única salida es poner de antemano sobre la mesa una plataforma muy precisa y obligatoria de paz, sobre todos lo temas que conciernen este proceso: territorios, fronteras, asentamientos, refugiados, Jerusalén...Y no es necesario inventar la rueda, ya la hemos inventado. Las negociaciones que yo había liderado en ese momento por la parte israelí todo estaba hecho prácticamente y el acuerdo en que un acuerdo de paz está puesto sobre la mesa y requiere presión sobre las partes. Porque no nos equivoquemos los pueblos están dispuestos a este acuerdo de paz los que no tiene la capacidad de asumirlo son los políticos, por lo cual es necesaria la presión internacional más que nada por parte de los EE UU y desde ese momento hay que establecer un mandato internacional para conducir a las partes hacia la implementación de aquel proyecto de paz. No habrá paz por otro camino, podemos darle todas vueltas que queramos a la perdiz, al final llegaremos a ese punto.




