Julio Medem asegura en Hoy por hoy que no se esperaba las críticas que está recibiendo su película "La Pelota Vasca" y se defiende de las acusaciones de equidistancia con el terrorismo
"No equiparo a ETA con el PP. No estoy equiparando, lo que digo es que cada uno de ellos ejerce en su política el pensamiento único... No soy nacionalista"
El Director de cine Julio Medem ha opinado en Hoy por hoy de la Cadena SER sobre las críticas que ha recibido por su documental "La Pelota Vasca": "La equidistancia es un término muy delicado, si por eso entendemos la actitud pasiva y neutral de los que dicen: como conmigo no va, yo me repliego y no quiero ser ni tú ni el otro; eso es cobarde y eso es negativo. Mucho cuidado porque hay una equidistancia activa, positiva y muy decente. Tengo todo el derecho del mundo a no querer estar en ninguno de los extremos y no equiparo a ETA con el PP. Nos estoy equiparando, lo que digo es que cada uno de ellos ejerce en su política el pensamiento único. En la equidistancia, precisamente está, si está hecha con responsabilidad y valentía, está lo contrario al pensamiento único, es como la difícil divergencia. Para mí es muy interesante que cada individuo dentro de un grupo pueda aportar su particularidad al grupo, eso es lo que yo llamo equidistancia en esta película, el sitio por que vuela este pájaro, lo represento con una imagen de un pájaro que vuela entre dos montañas, vuela por donde pude, por donde le han dejado, pero también se ha buscado su dignidad para volar. A pesar de que no he hecho la película que quería hacer y que siempre lamentaré que falten los que han querido faltar. Me he buscado la vida para que esas ausencias además sean expresivas sean el síntoma de lo difícil que es en estos momentos el diálogo.
Críticas de las víctimas del terrorismo
"La película está basada en entrevistas a víctimas primero y luego a personas que hablan a política y de otros aspectos. Yo me asomo a través de pequeños montajes visuales con imágenes de documentales, de informativos y de películas de ficción. Lo que estoy haciendo es crear metáforas sobre lo vasco, sobre el mito vasco, sobre la especificidad de lo vasco. Hay metáforas muy significativas de lo que está pasando aquí. Hay testimonios de víctimas del terrorismo. No sé porqué determinadas personas se creen que ellos pueden decidir quién es víctima del terrorismo y quién no. He oído que en mi película no hay víctimas, ni respeto a las víctimas. El hijo del concejal asesinado en Leiza, Daniel Mújica, me dio un abrazo en el estreno, Eduardo Madina también entiende la película, la hija de Ernest Lluch que estaba a favor del diálogo, me dijo que a su padre le hubiese querido estar en la película y ha la financiado con parte de la herencia de su padre. Yo nunca he dicho que las víctimas se aprovechen de nada, digo que algunas víctimas están siendo aprovechadas políticamente".
"El viernes escuché que el colectivo de víctimas COVITE están indignadas con la película y están en contra. Pienso ¿Si no la han visto? Está creando algo bochornoso. He oído que soy una especie de esbirro de Ibarretxe. Porque digo que se me ocurrió el documental cuando presencié desde Madrid la campaña electoral de las elecciones vascas y vi cómo se linchaba desde la prensa de Madrid al nacionalismo vasco democrático, eso me hace ser nacionalista. No soy nacionalista, pero soy vasco y cuando veo que se cometen injusticias contra gente de aquí, eso me enfada. Me pareció peligrosos que en las elecciones vascas el PSOE se unió al PP y la opción era que el Lehendakari o era Mayor Oreja o Ibarretxe. No tengo problema en decir que me alegré de Mayor Oreja no fuese el Lehendakari, pero eso no me convierte en nacionalista. Me gustaría que en el futuro gobierne en el País Vasco un Gobierno de coalición entre socialistas y nacionalistas porque ese es el estado natural más sano que mejor refleja la diversidad de Euskadi
La ausencia de miembros del PP y del Foro de Ermua.
Meden valora las ausencias: "A aquellas personas que sí utilizan el pensamiento único, que es lo contrario que yo quería, nos les interesaba esa película. Eso es en lo único en lo que se parecen los dos extremos, no quiero de decir que se parezcan en nada más que en eso. El entorno y el mundo de la izquierda abertxale es opuesto y nada tiene que ver con el mundo del PP y del Gobierno, pero en ambos existe el pensamiento único que cada uno adapta como quiere. Hicimos algunas entrevistas a personas del PP, pero a partir de una persona que no voy a decir, nos dijeron que no insistiéramos más que el PP había decidido en bloque que no iba a participar porque no les interesaba la película. Insistimos durante muchísimo tiempo, les dije que era fundamental que dijesen lo que sabemos que dicen y lo que quisieran decir. Estoy seguro que si ven la película con ojos limpios, sin consignas, si la ven en particular, pueden pensar que de haber estado en la película yo hubiese respetado su opinión".
Reacción de los espectadores en el Festival de San Sebastián:
Julio Meden Considera que "la ovación al documental ha sido una de las gratificaciones más grandes de mi vida profesional. Tuve dos ovaciones, una antes de presentar la película, entendí que significaba que el público confiaban en aquello que habían oído sobre la película y sobre mí no podía ser cierto, o por lo menos no cómo se había contado, era como decirme bienvenido, tienes todo el derecho del mundo de tener tu película en este festival y aquí estamos para verla y comprobar que es otra cosa. Luego la ovación final ratificó que la película gustó y llegó a cada uno de manera distinta. Me he querido sentir muy libre dentro de la película, con lo difícil que es en una película así. He presentado el documental diciendo que para mí es como un pájaro que vuela, yo sé que vuela y todo el mundo va a ver cómo vuela. Es un pájaro que también podría haber sido otra cosa, pero yo decidí que fuera un pájaro. Lo que yo propuse a los espectadores es que ellos fuesen el pájaro que ellos quisieran"
"No me podía esperar tanta dureza y sobre todo tan pronto. Imaginé que cuándo Iñaki Ezquerra y Gotzone Mora nos pidieron ver la película, les iba a parecer, no una película dentro o a favor de sus ideas pero sí una película respetuosa y digna. No podía esperar lo que dijeron y la reacción que ha producido después lo que ellos han dicho. Prefiero no decir nada y ser muy respetuosos con el juicio que han hecho tanto Iñaki Ezquerra como Gotzone Mora. Son personas que están amenazadas de muerte que llevan una existencia espantosa con escoltas con toda la soledad de sus días. No sé cómo sería yo mismo en esa situación. Prefiero no opinar sobre lo que ellos han dicho sobre la película, lo que me parece una barbaridad es que ciertos medios de comunicación hayan dado por buenos todo lo que ellos han dicho y me hayan puesto a mí bajo sospecha, como cómplice del terrorismo. El ABC decía en su portado que mi película incitaba al terrorismo de ETA, barbaridades así son las que me parecen tremendas".
Planteamiento de la película:
"Me planteé la película como una polifonía, quería muchas voces, entrevistar a mucha gente. Muchas voces y muchos matices. Polifonías de voces que expresan sufrimiento, dolor, que expresan ideas. Con el montaje quería hacer un escenario simulado de diálogo. Estas personas que he entrevistado una por una, resulta que si se escucharan podrían llegar a entenderse. Mi intención era expresar que el diálogo es posible, dentro de los parámetros que se puede denominar ir a la contra del pensamiento único. El pensamiento único es lo que existe respecto al tema vasco, que dice que si no ves el problema como yo te diga, exactamente de esta forma, como tengas algún matiz, directamente pasas a formar parte del bando contrario. Yo quería hacer una película en la que los matices fueran interesantes y yo aprendiese de todas las personas que he entrevistado.
"Me tuve que preparar mucho mentalmente, casi hice una labor de autosugestión. Había terminado el personaje de Aitor de mi próxima película de ficción, fabriqué un personaje de ficción que sobrepasa una línea de sombra en su vida y eso le lleva a un sitio donde el odio es imposible. Quise hacer esta película sin odiar, respetando profundamente cualquier opinión, sea cuál sea, sin juzgar y preparándome exhaustivamente todas las entrevistas. Intenté saber porqué pensaban como pensaban, qué razón había en lo que estaban diciendo, me parece que es una buena pauta para el diálogo, suponer que la verdad absoluta no existe y nadie la tiene, sino que la verdad está fragmentada y parcelada en mucha gente. Yo quise buscar esa verdad parcial a la que todos tenemos derecho".




