El cardenal Ratzinger reconoce que el Papa está "muy mal"
El Vaticano no hace comentarios sobre la salud del Papa
El director de la Congregación para la Defensa de la Doctrina de la Fe, el cardenal alemán Joseph Ratzinger afirmó que el Papa Juan Pablo II "está muy mal" y pide rezar por él.
"Está muy mal. Tenemos que rezar por el Papa", dice Ratzinger en las declaraciones hoy a la edición on-line de la revista "Bunte".
Ratzinger, una de las personalidades más cercanas al Pontífice, admite que "probablemente" el Papa está haciendo actualmente demasiados esfuerzos para su estado de salud, pero agrega que no está en su mano evitarlo.
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Por otra parte, el secretario privado de Ratzinger, monseñor Gerog Gaenswein, destaca asimismo que el estado de salud del Papa no es esperanzador, y elogia el hecho de que el Santo Padre no se rinda a su enfermedad.
"El Papa ya no puede andar ni estar de pie pero para los creyentes es un héroe. El que no se rinda pese a su enfermedad, le da aún más credibilidad", declara a "Bunte on-line" el religioso.
Gaenswein agrega que el Papa pese a su estado de salud no dejará de viajar porque "si no puede seguir viajando se lo llevará el buen Dios".
En el Vaticano no hay un temor especial por la salud del Papa, aunque se reconoce que "está mal" debido a la enfermedad de parkinson que padece. Así lo manifestaron hoy fuentes oficiales de la Santa Sede, que precisaron que "tal vez porque estamos más cerca de él no le vemos tan mal como señalan los medios de comunicación".
Las mismas fuentes precisaron que la salud del Papa "es la que es y se ve", pero que el Pontífice está bien dentro de sus limitaciones y que otra prueba de que no está tan mal es que bromea con sus colaboradores.
Una prueba de que no se teme por su salud, según las fuentes, es que el Vaticano confirmó hoy que el próximo domingo, día 5, Juan Pablo II presidirá en la plaza de San Pedro la ceremonia de proclamación de tres nuevos santos: Daniele Comboni (fundador de los misioneros combonianos), Arnold Janssen y Josef Freinademetz.
El día 7 de octubre, martes, viajará a Pompeya, en el sur de Italia, para rezar en el Santuario de la Virgen del Rosario con motivo del final del Año del Rosario, convocado por él el pasado año y que concluye el próximo mes.
También desmintieron que Juan Pablo II tenga previsto renunciar al papado, recordando que él mismo ya lo excluyó durante su viaje a Polonia del pasado año, cuando dijo que permanecería al frente de la Iglesia mientras Dios quiera.
Las mismas fuentes desmintieron también que el Papa haya confesado a sus colaboradores durante su visita a Eslovaquia (del 11 al 14 de septiembre) que ese era su último viaje al extranjero, y precisaron que están en estudios nuevos viajes fuera de Italia.
Subrayaron que, evidentemente, todo dependerá de la salud del Pontífice, pero insistieron en que no se han cerrado las puertas de los viajes al extranjero. Hasta ahora, Juan Pablo II ha realizado 102 viajes por todo el
mundo.
El Papa anunció el domingo pasado que adelantaba en cuatro meses el noveno consistorio de su pontificado, que se celebrará el 21 de octubre y en el que nombrará a 31 cardenales, entre ellos dos españoles. La fecha habitual de convocatoria de consistorios había sido en enero cada tres años.
El anuncio, del que ya se habló la semana pasada, desató todo tipo de rumores. Algunos observadores vaticanos han afirmado que es la señal del rápido deterioro del estado de salud del anciano Juan Pablo II, que quiere "poner al día" al Colegio Cardenalicio -visto que el número de purpurados ha vuelto a descender- ante un eventual empeoramiento de su salud.




