La intensidad del Valladolid hace naufragar al Atlético
Valladolid,3-At.Madrid,1
El Atlético de Madrid, que hoy medía su notable racha de resultados con la buena trayectoria de su rival, acusó la expulsión de Ortiz y no supo dar réplica a la batalla y al fuerte ritmo que le planteó el Valladolid desde el comienzo de un buen partido pese al mal estado del terreno de juego, lastrado por la lluvia.
La ecuación de las ausencias por sanción de Sergi y De los Santos la resolvió Gregorio Manzano con la presencia de Juanma Ortiz en el lateral izquierdo y de Diego Pablo Simeone, que volvió a la demarcación de medio centro tras su paso por la zaga.
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Fernando Vázquez eligió el camino del atrevimiento y dispuso una defensa de cuatro y un solo pivote por delante, Jesús. El Real Valladolid salió más agresivo porque se adaptó mejor al agua y a los charcos que invadían el césped del estadio de Zorrilla.
Tan agresivo salió el equipo local que el brasileño Julio César casi envía al foso que circunda el campo al grancanario Jorge en una acción peligrosa de la que se recuperó el centrocampista atlético tras quedar conmocionado por el golpe que se dio contra una valla.
Estaba mejor el Real Valladolid, que se anticipaba y conectaba con su fútbol de ataque a través de balones largos, pero Musampa adelantó al Atlético en una jugada aislada en la que resolvió con la puntera un balón suelto en el área (m. 14).
Con el encuentro en una dinámica de ida y vuelta, lleno de viveza, los de Vázquez se fueron arriba y en pleno abordaje del equipo local el colegiado, Moreno Delgado, anuló un gol de Makukula, que remató de cabeza en un más que discutible fuera de juego señalado por el juez de línea.
Sales y Makukula tuvieron el empate en sus botas antes de que el congoleño volviera a exhibir su potencia en el juego aéreo para elevarse por encima de Matías Lequi y marcar, esta vez sí, el tanto que equilibraba la balanza (m. 21).
En un partido sin pausa, el Real Valladolid siguió a lo suyo y el argentino Víctor Zapata certificó la remontada en una jugada en la que Makukula y Oscar pudieron marcar previamente (m. 37).
Una falta lanzada por Jorge al palo del portero (m. 41) fue la única señal de que el Atlético oponía resistencia a la batalla que le propuso el Valladolid desde el primer minuto.
La expulsión por doble amonestación de Ortiz, en el minuto 45, propició que Manzano jugara con un arriesgado 3-4-2, cambiando de banda a Musampa y Alvaro Novo para intentar frenar a Fernando Sales, dinámico, vertical y muy participativo durante todo el partido.
La entrada de Rivas e Ibagaza, tras el descanso, otorgó momentáneamente una mayor entereza al medio campo del Atlético de Madrid que, no obstante, terminó acusando en la medida esperada su inferioridad numérica.
Solamente el egoísmo de Ariza Makukula impidió que el Valladolid liquidara muy pronto el partido en la segunda mitad. El delantero congoleño se jugó dos acciones individuales ante Burgos sin querer saber nada de los compañeros que le apoyaban en sendas jugadas (minutos 51 y 54). Maku se redimió después al habilitar a David Sousa en la jugada del tercer gol local (min. 65).
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Gol de Musampa (Valladolid,0 - At.Madrid,1)
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Gol de Makukula (Valladolid,1 - At.Madrid,1)
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Gol de Zapata (Valladolid,2 - At.Madrid,1)
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Gol de Sousa (Valladolid,3 - At.Madrid,1)




