Torres rescata al Atlético de un mal partido y le da los tres puntos
At.Madrid,2-Espanyol,0
Fernando Torres, el "galáctico" del Atlético de Madrid, rescató a su equipo de un mal partido y le dio, al marcar dos goles, los tres puntos que le permiten seguir en puestos europeos.
Torres fue el hombre del partido. Se reencontró con el gol después de cuatro jornadas y ya suma nueve, que le colocan segundo en la clasificación de anotadores.
"El Niño", es el gran patrimonio del Atlético, que hoy sobrevivió gracias a él. El Calderón volvió a disfrutar de sus recortes, su velocidad y su efectividad de cara al marco contrario. De su estrella, que como tal, sacó a los suyos del atolladero. Como hacen los grandes, sin concederse importancia y con destellos de fina calidad.
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El partido comenzó con una jugada que pudo marcar el signo del mismo. Una contra del Espanyol dejó sólo a Raúl Tamudo delante del "Mono" Burgos fuera del área rojiblanca. El delantero visitante se fue del cancerbero y éste le derribó en falta, que además hubiese significado su expulsión.
Undiano Mallenco no lo vio y dio aire al Atlético, que de nuevo, como le sucediese en el Bernabéu, salió dormido al terreno de juego.
Pero tardó poco el Atlético en centrarse, y lo hizo gracias a Fernando Torres, que se encontró cómodo ante un una defensa débil y se lució.
El camerunés Wome fue su primera víctima. En el minuto 3, Torres le dejó sentado en el césped con un magnífico recorte y estrelló el balón en el palo derecho de Toni Jiménez, después de que esté lo tocase ligeramente con la mano.
Fue el preludio del reencuentro del delantero con el gol. El tanto (m. 21) fue de perfecta elaboración. Gaspar centró en profundidad a Alvaro Novo, quien, desde banda derecha, puso el balón en el área. Rodrigo tocó ligeramente y Torres, viniendo de atrás y en el área pequeña, batió a Toni.
Fue una jugada de pizarra, que puso en evidencia las carencias de un Espanyol acuciado por su condición de colista. El equipo de Luis Fernández vive con angustia y así no se puede jugar al fútbol. Pero, por si fuera poco, sus laterales (Jarque y Wome) fueron muy vulnerables, y Morales y Alex no supieron jugar el balón en su función de doble pivote.
La maquinaría de creación del equipo catalán quedó en manos de Iván De la Peña, que destiló gotas de su indudable calidad, pero ésta no fue acompañada por el resto. Delante, Tamudo hace lo que puede.
Mención especial merece Toni Jiménez, que volvió al Calderón, de triste recuerdo para él. El cancerbero sigue siendo el mismo. Transmite inseguridad y no tiene suerte. La mala fortuna le persigue desde hace tiempo.
El Atlético tiró de oficio para retener el marcador a favor en la segunda mitad, en la que el Espanyol le echó garra para intentar igualar. El envite se enredó y perdió intensidad hasta provocar la ira del público.
El Espanyol seguía en manos de De La Peña, que gozó de una clara ocasión para igualar. Pero la calidad del cerebro no fue suficiente.
Mientras tanto, el Atlético dejó pasar los minutos. Manzano sacó a Jorge Larena en lugar de Paunovic y situó a Ariel Ibagaza en banda izquierda, pero ni uno ni otro mejoraron el aspecto de los locales.
Solo Torres tenía pegada. Era su tarde. Se había encargado de abrir la lata espanyolista y quiso cerrar el duelo con otro tanto. Soldevilla derribó dentro del área a Rodrigo y el penalti lo transformó la figura del partido. 2-0, en el minuto 74 y partido sentenciado.
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Gol de Torres (At.Madrid,1 - Espanyol,0)
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Gol de Torres de penalti (At.Madrid,2 - Espanyol,0)
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