El Celta logró el "milagro" y está en octavos de final
Milán, 1 - Celta, 2
El Celta de Vigo logró el "milagro" y con su triunfo en terreno del campeón Milán (1-2), y beneficiado por el resultado del otro partido del grupo, accede a los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa y escribe una de sus más brillantes páginas de su historia.
Lo logró merced a su ambición en la segunda mitad, dejando atrás un primer periodo donde, en verdad, estuvo muy cerca de decir adiós a todas sus aspiraciones europeas. Y no sólo de la máxima competición.
Pero supo reaccionar, justo tras encajar el gol milanista, que pareció ser una espoleta que le puso en acción al Celta, y con un gol de José Ignacio se llevó el triunfo y la clasificación.
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El Celta sólo tenía un resultado útil para pasar a los octavos de final: el triunfo, junto con esperar que el Ajax de Amsterdam no ganase en Brujas. Es decir se esperaba un Celta con hambre, rabioso y que hiciera de la posesión del balón su mejor arma para batir al rival.
Sin embargo, los primeros cuarenta minutos del cuadro vigués fueron ampliamente decepcionante. Se fue siempre a remolque del rival y se perdía demasiado pronto el balón en el centro del campo, no sabiendo romper la maraña montada el Milán.
El Celta sufría en exceso y vivía al borde del KO. Ello ante un Milán B, pese a que no le guste esta denominación a su técnico Carlo Ancelotti, que resultó apañado, con un muy activo Clarence Seedorf y un Serginho que, en su vuelta a jugar tras la lesión sufrida, rompía con sus subidas por la izquierda, pero que no era ni mucho menos el que ganó siete meses atrás la Liga de Campeones.
Sobre el irregular césped del Meazza se veía el mismo decepcionante Celta de las negativas actuaciones del campeonato español y la necesidad de ganar a un Milán clasificado y con la mente, y sus titulares en Yokohama (Copa Interncontinental del domingo), no se evidenciaba.
El Celta, que no se acercaba ni por asomo a la meta local, bien puede dar gracias a su meta Cavallero de no haberse despedido casi de forma definitiva del "milagro" de la clasificación. Y ello pese a saber que, desde el minuto 22, el Brujas estaba derrotando al Ajax de Amsterdam.
Cavallero salvó a su equipo de encajar el primer tanto en tres ocasiones: remate de cabeza y disparo de Borriello (m.15 y 17), y punterazo de Seedorf (m.33) que desvió Sylvinho y estuvo cerca de despistar al meta.
La fortuna, además, había dado una mano al Celta en el minuto 19, cuando un saque de falta directo de Serginho estrelló el balón en el travesaño con Cavallero batido.
El cántaro iba tanto a la fuente que terminó por romperse. La joven estrella brasileña Kaká, muy desmarcado, recibió una asistencia del argentino Fernando Redondo, quien se fue entonando según pasaban los minutos, y de fuerte disparo alojó el balón por la escuadra de la meta visitante (m.40).
Para su fortuna, la reacción del Celta fue inmediata: dos minutos después, Jesuli, en bella acción individual, alojó el balón en la portería milanista, estableciendo el empate y espabilando a sus compañeros. Era el primer disparo del cuadro vigués a la meta rival.
Incluso, dos minutos después. Milosevic estuvo muy cerca de poner en ventaja al Celta. Pero lo evitó Abbiati con una excelente intervención. El conjunto español, en los últimos cinco minutos, había realizado mucho más que en los cuarenta precedentes.
Al menos, se iba al descanso con las esperanzas aún abiertas, pese a saber que el Ajax también había empatado en ese momento. Eso sí, la segunda mitad debía ver un Celta distinto, aunque lo primero que cambio fue la alineación milanista, al salir Rui Costa y Tomasson por Seedorf y Kaká. El Milán, evidentemente, pensaba cada vez más en Yokohama y lo iba a reafirmar con una mala segunda mitad.
También se vio de salida un Celta, lógicamente, más ambicioso, que buscaba las bandas y se movía con un mayor criterio, y que rozó el gol una buena internada de Juanfran que falló en lo más importante, el alojar el balón en la meta rival (m.52) en su mano a mano ante Abbiati.
La respuesta del Milán tardó cuatro minutos, cuando Cavallero volvió a ganar la partida a Borriello. El partido estaba roto, sin tácticas ni centro del campo, era un ir y venir que no supo aprovechar Milosevic en dos buenas oportunidades (m.59 y 60). Pero al menos el Celta buscaba el triunfo y ponía en jaque a su rival.
Las ocasiones del Celta se sucedieron a continuación, con el brasileño Sylvinho (m.63) que envió fuera por poco un saque directo de falta, y con Jesuli (m.67), que solo envió alto su volea.
Sobre el campo solamente estaba el equipo vigués, se vivía en el campo milanista y el público local empezó a silbar a su conjunto. El "milagro" no tardaría en llegar y tuvo como protagonista a José Ignacio, que desmarcado dentro del área recibió de Luccin y, pese a fallar en el primer intento, tuvo tiempo para tocar lo justo para batir a Abbiati (m.71).
El Celta, en ese instante, estaba clasificado para los octavos de final. Pudo matar las cosas Juanfran en el minuto 79, pero no estuvo resolutivo ante Abbiati. Hacía bien el equipo de Lotina en tomar precauciones pero en no encerrarse a defender la ventaja.
El "milagro" cada vez estaba más cerca, pues el Brujas también logró el 2-1 (m.82). Y llegó con el pitido final. Las "meigas", como hicieron hace un año con el Deportivo en este campo y ante este rival, le fueron favorables y el Celta ha hecho historia.
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Gol del Jesuli (Milán,1-Celta,1)
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Gol de Kaká (Milán, 1 - Celta, 0)
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Gol de José Ignacio (Milán,1-Celta,2)
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Horacio Gómez: "El puesto de Lotina no corría peligro"
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José Ignacio: "Nos viene muy bien para meternos de lleno en la liga"
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Lotina: "Nos ha motivado que el Ajax fuera ganando al descanso"




