Al menos 40 muertos tras un atentado suicida en el metro de Moscú
A tres kilómetros del Kremlin y en plena hora punta
El segundo vagón del convoy reventó en plena hora punta. La explosión se produjo en el medio de un túnel entre dos estaciones lo que provocó el pánico entre los viajeros. Fueron necesarias más de dos horas y 50 ambulancias para sacar a los más de 40 muertos y el centenar largo de heridos que no pudieron abandonar los profundos túneles por su propio pie. Las primeras investigaciones apuntan hacia el terrorismo chechenio. Dos mujeres podrían haber sido las suicidas que portaban los explosivos.
El atentado, perpetrado esta mañana en plena hora punta en el metro de Moscú, provocó al menos 40 muertos, según fuentes de los servicios de emergencia de la capital, citados por la agencia Interfax.
Según informó el gobierno ruso, una bomba estalló cuando el segundo vagón de un tren se adentraba en el túnel, a unos 300 metros de la estación Pavelètskaya, en dirección a la Avtosabodskaya.
PÁNICO EN EL TÚNEL
Tras la explosión, a las 08.32 hora local (5.32 GMT), en plena hora punta, todo el tren ardió en llamas, que se propagaron con el sistema de ventilación del túnel, aunque muchos de los pasajeros, unas 1.500 personas, lograron salir andando y recibir la ayuda de los equipos de rescate y emergencias.
La violencia de la explosión, equiparada por los expertos a la potencia de tres kilos de trilita, precipitó el convoy unos 300 metros cuando circulaba a 60 kilómetros por hora, y la deflagración se vio aumentada al detonar el explosivo en un vagón cerrado.
"No hemos podido abrir las puertas durante mucho tiempo, era un verdadero pánico, hemos salido del túnel a pie", declaró una de las víctimas a la cadena de televisión NTV. En las inmediaciones de la estación de Avtozavodskaya se encuentran decenas de ambulancias y coches de bomberos que participan en las labores de emergencia.
PUTIN ACUSA A LOS CHECHENOS
Aunque no de descarta ninguna hipótesis, incluso la del accidente, todo apunta a un atentado terrorista. Por ello, el presidente ruso, Vladímir Putin, acusó hoy al líder separatista chechén, Aslán Masjádov, del atentado y descartó "negociar con los terroristas".
"Desde el exterior se escuchan de nuevo llamamientos a negociar con Masjádov, pero Rusia no negocia con terroristas, los aniquila", declaró Putin en el Kremlin, a pesar de que los dirigentes de la guerrilla chechena se desmarcaron hoy del atentado y lo condenaron.
Sin embargo, los dirigentes de la guerrilla independentista y la autoproclamada República Chechén de Ichkeri (RChI) rechazaron su implicación en la matanza, que atribuyen al interés de un clima electoral enrarecido por el miedo y favorable al actual gobernante ruso.
Por su parte, el portavoz de la Policía moscovita, Kirill Mazurin, dijo que "se trata de un atentado", añadiendo que "el explosivo lo llevaba probablemente un kamikaze" y podría tratarse de una carga equivalente a al menos un kilo de TNT.
Fuentes de la policía capitalina y del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) apuntaron a la posibilidad de que hayan sido uno o varios terroristas suicidas los autores de la masacre.
ABIERTA UNA INVESTIGACIÓN POR TERRORISMO
El fiscal de Moscú, Anatoli Zuyev, se ha desplazado al lugar de los hechos y se ha abierto una investigación por "terrorismo" y "asesinato premeditado". La evacuación de más de 700 pasajeros del convoy ha sido concluida, según los servicios de metro de la capital, citados por Itar-Tass.
El último atentado en la capital rusa se produjo el pasado 9 de diciembre cuando un kamikaze se cobró la vida de seis personas y dejó catorce heridos en el centro de Moscú, frente al Kremlin.
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Una superviviente del atentado de Moscú: "En mi vagón hubo una gran explosión, había mucha gente sangrando"




