"Ha sido la salida de un infierno"
La Cadena SER ha entrevistado en exclusiva y por primera vez a Hamed Abderramán, el preso español que ha pasado dos años y tres meses detenido en la base estadounidense de Guantánamo tras los atentados del 11-S. El recluso ha contestado por escrito a un cuestionario que se le ha hecho llegar mientras estaba ingresado en el Hospital Gregorio Marañon, en Madrid. A continuación, ofrecemos el contenido integro de la entrevista, realizada por Javier Álvarez.
Pregunta: "¿Cómo van las cosas desde su llegada a España?".
Respuesta: "Todo va mejor, ha sido la salida de un infierno".
P: "Se ha dicho que usted estaba loco, trastornado por su paso por Guantánamo".
R: "No. Lo que estoy es asustado".
P: ¿Cómo recuerda aquello?" ( dos años y tres meses).
R: "Horrible. Con horror. Primero estuve un mes en una celda de 2 por dos metros que tenia un techo de plancha de hierro, con un calor insoportable y poniendo todo el día una música patriótica americana fortísima. Era "Born In the USA, de Bruce Springteen. Recuerdo que teníamos que ponernos toallas mojadas en la cabeza para soportar el calor y no oír la música. Luego nos pasaron a unas celdas mas pequeñas, peores de dos metros por un metro y medio. Nos sacaban al patio solo quince minutos. Las celdas eran de hierro y con luz artificial encendida permanente día y noche. Veíamos el sol, un poco, a través de las alambradas muy tupidas que tenían pequeños agujeros
P: ¿Cómo era un día cualquiera?".
R: "Por la mañana nos levantaban a las cinco y media e iniciábamos el rezo. A las ocho el desayuno y yo despues leía el Corán mucho tiempo. Nos duchábamos sólo dos veces por semana y siempre salíamos atados de pies y manos, con los ojos vendados, los oidos tapados y una mordaza en la boca. Después comiamos y por la tarde rezo y si podiamos hablabamos con los otros vecinos, pero eso fue ya en el campo de engorde. Yo leía el Corán y después nos íbamos a dormir".
P: "¿Cómo vivían los demás presos?. Se ha dicho que hubo muchos suicidios".
R: "Ni idea porque estabamos aislados. Solo hablabamos de celda a celda, pero ya en el campo cuarto, el del engorde, donde nos podiamos comunicar algo más".
P: "¿Algún militar alli respetaba los derechos humanos".
R: "A mi los militares, al detenerme, me pisaron la cabeza, tumbado boca abajo. Fuimos pisoteados y atados con unas cuerdas finas que nos hacian sangre".
P: "¿Cree que ha recibido algun trato especial por ser español?".
R: "No. Igual que todos, creo".
P: ¿Guarda rencor, odio o respeto por alguien?
R: "No. Yo alli vi solo guardo respeto al juez Garzón".
P: "¿Se ha sentido defraudado por el gobierno español?".
R: "No, gracias a él estoy en España".
P: "¿Qué contacto ha tenido con su familia durante todo el tiempo que paso detenido?".
R: "Cinco cartas, personales, revisadas y abiertas por los militares hasta los sellos".
P: "Usted es peón de albañil e intentó ser auxiliar de policia ¿por qué se fue de Ceuta?".
R: "Yo lo que quería es aprender en la Madrasa el Corán y no me interesaba ir a Europa porque alli hay mucho delito y mucha droga".
P: "Le detuvieron en Afganistán, en noviembre de 2001, ¿por qué? y ¿cómo?".
R: "Pues con mi amigo Abdula fuimos a Afganistán, a través de Teherán en agosto, estabamos allí en las escuelas y pasó lo del 11 de septiembre, entonces los jefes religiosos nos dijeron que nos fueramos, que vendrian los americanos y la Alianza del Norte. Luego Abdula murió en un bombardeo sobre Jalalabad y después me detuvieron".
P: "¿Llegó usted a luchar en las filas de los talibanes?".
R: "No. Me escapé antes. No cogí armas. Nos dijeron que nos fuéramos para evitar que nos mataran".
P: ¿Qué le parecio el 11 de septiembre, el atentado?".
R: "Lo condeno, como condeno el terrorismo y la muerte de niños y mujeres".
P: "¿Tiene usted algo que ver con Al Qaeda?".
R: "No. Y he condenado sus actividades".
P: "¿Demandará a Estados Unidos?".
R: "Mejor que no me pregunte, ya lo verán los abogados".




