Moratinos justifica el regreso de las tropas españolas afirmando que sería una irresponsabilidad y una falta de respuesta al electorado español continuar con un modelo que no ha dado solución a la crisis de Irak
Declaraciones de ministro de Asuntos Exteriores a Hoy por Hoy: "Hubo cierta decepción en Powell al anunciarle la decisión, pero también dijo que entendía su caracter político y quería mantener el mejor nivel de relaciones. Esperan que nuestra decisión no afecte al conjunto del despliegue norteamericano".
En declaraciones a Hoy por Hoy, Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores, ha comentado la decisión del nuevo ejecutivo español de anunciar el regreso inmediato de las tropas desplazadas en Irak: "desde el resultado del 14 de marzo habíamos empezado a trabajar y a evaluar la situación, tuvimos, tanto el ministro de Defensa como yo, la obligación de sondear y evaluar la situación. Yo tuve inmediatamente contactos tanto con los polacos, norteamericanos, británicos, franceses, alemanes, árabes y con los responsables de Naciones Unidas, tanto un emisario de Kofi Annan como con el enviado Brahimi que acababa de regresar de Irak y que estaba preparando el informe para informar al Consejo de Seguridad y el secretario general".
Moratinos ha explicado que el nuevo gobierno ha decidido no esperar al 30 de junio para saber si Naciones Unidas tomará el mando de la situación en Irak: "teníamos la ilusión y el compromiso de crear una nueva dinámica para que lo que ahora ocurra en Irak pudiese servir para estabilidad, democratización y reconstrucción de Irak y queríamos que el papel de Naciones Unidas fuese central, de asunción de todas las responsabilidades políticas, pero también que asumiese la dirección del mando militar y pudiese cambiar el modelo, que desgraciadamente no ha dado resultados hasta ahora. Sería una irresponsabilidad y una falta de respuesta al electorado español continuar con un modelo que no ha dado ninguna vía de solución a esta crisis que ya dura mucho tiempo".
Moratinos ha aclarado que si la decisión del nuevo ejecutivo ha sido tan rápida ha sido para "poner punto final a este mar de incertidumbres, dudas, inquietudes, también había el relevo de las tropas y había que empezar con un mensaje claro de que se cumple lo prometido, que se cumple el mandato del electorado español y ¿por qué retrasar una decisión que ahora lo que nos va a animar es a reforzar nuestras relaciones con nuestros aliados y socios principales, a crear una dinámica dentro de Naciones Unidas con mayor espíritu constructivo para que entre todos podamos construir unos parámetros que permitan dar una vía de salida a esta crisis iraquí?".
El nuevo ministro de Exteriores ha explicado, con respecto a la repercusión que puede tener esta decisión en las relaciones con Estados Unidos, que ya informó a Colin Powell de la decisión horas antes del anuncio de Rodríguez Zapatero y "hubo una cierta decepción, pero también dijo que entendía el caracter político de la decisión y que quería mantener conmigo el mejor nivel de relaciones. He oído a Condeleeza Rice, secretaria de Seguridad, que también ha tenido una reacción ponderada. Lógicamente para ellos, en campaña electoral y con una situación sobre el terreno en Irak muy complicada, con una situación militar y de seguridad de elevado riesgo, esperan que nuestra decisión no afecte al conjunto general del despliegue norteamericano, y lo comprendemos, pero también les hemos pedido que comprendan nuestras razones".
Moratinos ha rechazado que esta decisión alimente la idea de que se claudica ante el terrorismo: "es una falacia. Escuchando los comentarios de los distintos partidos políticos, y en particular del PP, creo que es mezclar agua con aceite. Cuando nos indicó el anterior gobierno español que íbamos a Irak entre otras razones nos dijeron que era para descubrir y desmantelar las armas de destrucción masiva y nunca se ha hablado del terrorismo internacional. Hoy sí que hay terrorismo en Irak, pero que afecta a la sociedad iraquí. Nosotros nos tenemos que comprometer como ha hecho nuestro presidente en reforzar e incrementar la lucha internacional contra el terrorismo en las áreas prioritarias, y ahí es donde España asumirá todos los compromisos con firmeza y enorme determinación".
Gustavo de Arístegui, portavoz de Exteriores del PP
Gustavo de Arístegui ha criticado la decisión del nuevo ejecutivo por su fondo y su forma: "estamos en una política de hechos consumados. El presidente del gobierno informó unos pocos minutos antes al líder de la oposición de su decisión tomada. No iba a llevar la decisión, como había prometido, al Parlamento, sino que simplemente llevaba una decisión ya tomada y va a informar al Parlamento. He tomado nota de algo dicho por Moratinos cuando dijo que a Powell se le informó unas horas antes, y sólo unos minutos antes a Rajoy. Creo que hubiesen podido anunciárselo al señor Rajoy por lo menos con la misma antelación que a Powell".
Arístegui ha añadido que "en este momento había un intento de Koffi Annan de sacar adelante una resolución de Naciones Unidas que pretendía dar mayor cobertura a las tropas internacionales presentes allí, una resolución que llevase a Irak al modelo de Afganistán donde se produjo un paraguas de Naciones Unidas, mando operativo de Estados Unidos, de la OTAN después y ahora del Eurocuerpo, una fórmula perfectamente aplicable al caso iraquí". Además ha recordado que Zapatero, tras el asesinato de los agentes del CNI, dijo que no había que dejar abandonados a su suerte a los iraquíes y ha apuntado: "el anuncio de las retirada de tropas es cumplimiento de una promesa electoral, pero se hacía condicionado a que antes del 30 de junio cuando se produjese el traspaso a las autoridades iraquíes, que hubiese un mayor protagonismo de Naciones Unidas y nada parece indicar que no vaya a producirse esto".
En cuanto a las repercusiones internacionales de esta decisión, el portavoz de Exteriores del PP ha señalado: "en la mayoría de los países hay un respeto por la decisión tomada por el gobierno de España, aunque estoy seguro de que muchos no lo comparten. El senador Kerry, candidato demócrata de Estados Unidos, pidió a Zapatero que no retirara las tropas de Irak, más que nada porque ese evidente que 1.300 hombres no tienen un peso operativo importante, pero sí tienen un valor simbólico muy importante. Las tropas españolas tienen un bien ganado prestigio en Centroamérica, Kosovo, de tener mucha mano izquierda. Eran tropas que habían sabido ganarse el respeto y el cariño de los habitantes de esa zona de Irak".




