JUAN MANUEL SUÁREZ DEL TORO AFIRMA EN LA SER QUE EL COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA HABÍA INFORMADO A LAS POTENCIAS OCUPANTES DE LAS IRREGULARIDADES Y LAS ATROCIDADES QUE SE ESTABAN COMETIENDO CON LOS PRESOS IRAQUÍES
El presidente de la Cruz Roja Internacional y de la Media Luna Roja, Juan Manuel Suárez del Toro, ha asegurado, en el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser, que el Comité Internacional ya había alertado a la comunidad internacional de las irregularidades cometidas en las cárceles iraquíes: "el Comité Internacional de la Cruz Roja había informado a las potencias ocupantes de las irregularidades y de las atrocidades que se estaban cometiendo con los presos iraquíes".
Suárez del Toro ha explicado cómo es el procedimiento del Comité Internacional ante este topo de situaciones: "en primer lugar hacer notar a las potencias ocupantes que tienen que cumplir las obligaciones que como Estado se comprometieron en la Convención de Ginebra, y en segundo lugar, si la situación es extrema y no se resuelve, el Comité Internacional de Cruz Roja comunica esta situación a la opinión pública".
Acerca de la respuesta que ha recibido Cruz Roja Internacional por parte de las fuerzas americanas ante esta denuncia, Suárez del Toro ha indicado que ha sido la presión que ha ejercido dicho comité, la responsable de que EEUU percibiera la gravedad de estos actos.
También, ha explicado una de las tareas principales que tiene asignada Cruz Roja Internacional: "una misión esencial es visitar a los presos que han sido capturados en combate con la regularidad que ofrezcan las posibilidades que se den".
Situación en Nigeria
El presidente de la Cruz Roja Internacional ha manifestado que han sido denunciados también los sucesivos enfrentamientos entre grupos cristianos y musulmanes en Nigeria: "estamos muy preocupados por estas matanzas y las que se han producido también en Uganda, y evidentemente lo denunciamos.
Día Internacional de la Cruz Roja
Finalmente, Suárez de Toro ha recalcado la importancia de proteger la dignidad humana, lema del Día Internacional de la Cruz Roja, a la vista de problemas tan graves como la violencia de género o el terrorismo internacional.




