Para una juez "no consta" que Kluivert perciba "elevados emolumentos" y le impone una pena mínima por vejar a una camarera
La juez le ha condenado a pagar una cuota diaria de multa "moderada", que suma 450 euros porque entiende que "no consta" ni se ha acreditado que el futbolista perciba "elevados emolumentos", a pesar de que el fiscal pidió una multa de 9.000 euros y la acusación particular, en representación de la víctima, de 27.000 euros.
La titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Barcelona ha condenado al jugador del FC Barcelona Patrick Kluivert por insultar y vejar a la camarera de un local de ocio de la ciudad porque no le dio mesa cuando acudió al establecimiento acompañado de unos conocidos.
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La juez le ha condenado a pagar una cuota diaria de multa "moderada", que suma 450 euros porque entiende que "no consta" ni se ha acreditado que el futbolista perciba "elevados emolumentos", a pesar de que el fiscal pidió una multa de 9.000 euros y la acusación particular, en representación de la víctima, de 27.000 euros.
En la sentencia la juez recuerda que el fiscal pidió la máxima cuota diaria de multa, 300 euros, basándose "en la creencia general de los elevados emolumentos que perciben los jugadores de los clubs de la categoría nacional e internacional del FC Barcelona".
No obstante, la magistrada afirma que en el caso de Kluivert "no consta" que perciba "elevados emolumentos" ni "se ha intentado siquiera su acreditación por lo que dicha cuota debe ser moderada". Por ello, en lugar de los 300 euros que solicitó el fiscal como cuota diaria, le impone 30 euros diarios.
La juez ha condenado al futbolista por una falta de vejación injusta, por la que, además de la multa, deberá indemnizar a la víctima con 300 euros por los daños morales causados por el jugador "en cuanto a su actuación se deriva un menoscacabo de su dignidad y función en el establecimiento del cual es empleada", dado que "los hechos se sucedieron en presencia de múltiples personas y empleados que en ese momento había en el local". Tanto el fiscal como la acusación particular pidieron 500 euros de indemnización.
Los hechos se remontan a la noche del domingo 11 de abril, un día después de la victoria en Liga del Barga en Valladolid (1-3), cuando el futbolista acudió con unos amigos al local Pachá de Barcelona, situado en la calle Gregorio Marañón de Barcelona.
La denunciante, que trabaja como camarera en el Privado-Zona Vip del local, atendió al futbolista, que venía con cuatro personas, y exigió una buena mesa para esa noche. La joven, Silvia C.P.R. le manifestó que no habían mesas disponibles porque el establecimiento estaba ocupado, aunque le ofreció la posibilidad de esperar un rato hasta que alguna quedara libre.
Ante esta situación, el futbolista regresó al local al cabo de una hora y media y dado que las mesas seguían ocupadas, exigió "de forma agresiva", según la sentencia, que le prepararan una mesa. Ante la negativa de la camarera, Kuivert le empezó a insultar con palabras como "puta, zorra, dame la mesa".
El servicio de seguridad del local tuvo que intervenir y los porteros echaron al jugador, que se marchó "de forma airada" del establecimiento junto a sus amigos.
Durante el juicio, declaró la camarera, que ratificó todos los extremos de la denuncia, y también prestó declaración un jefe de puerta del establecimiento y un camarero que presenciaron los hechos y que reiteraron la versión de la trabajadora. Asimismo, también declaró una clienta del local, que explicó como vio al futbolista zarandear a la camarera e insultarla porque "no les daba una mesa".




