EUROCOPA / Italia, la racanería eliminada
Italia lloró ante Bulgaria (2-1) el triunfo más amargo de su historia, logrado 'in extremis' por mediación de Cassano, porque no le impidió quedarse fuera de la Eurocopa después de comprobar como el duelo nórdico, entre suecos y daneses (2-2), se decidía también en el último aliento por el resultado que cortaba las alas al cuadro de Trapattoni.
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El conjunto italiano, que realizó un partido mediocre, festejó con algarabia el tanto de Cassano. El joven delantero se dirigió entonces al banquillo, con una sonrisa plena, a celebrar el tanto, pero cuando toda Italia era una piña, endiosando al delantero de la Roma, los jugadores conocían el resultado del Dinamarca-Suecia, que les dejaba fuera en la primera fase.
Las tres selecciones quedaron empatados a cinco puntos, pero Italia está eliminada porque sólo fue capaz de anotar un gol en sus duelos directos con los dos equipos nórdicos, ante Suecia.
Precisamente los suecos, gracias a su mejor diferencia de goles, concluyen por delante de Dinamarca y evitan en cuartos a la República Checa, primera ya del grupo D antes de la disputa de la última jornada.
A Italia no le sirvió de nada su victoria. Nunca resultó más triste la celebración de un gol, máxime después de conseguirlo en el último aliento de un partido mal jugado por los transalpinos porque Italia no le supo jugar a Bulgaria, como anteriormente no lo había sabido hacer ante Dinamarca y en la segunda mitad ante los daneses.
Excesivamente ansiosa desde el principio, mal situada sobre el terreno de juego y con falta de ideas, ausente Pirlo, Italia trató de tomar la iniciativa, pero no lo consiguió. Bulgaria, que perseguía su primer gol en la Eurocopa, dominó con mayor serenidad el encuentro y aprovechó los descuidos de la retaguardia azurra. Martin Petrov y Hristov dominaban la medular y a Italia se le nublaron las ideas. Mal Del Piero e inoperante Corradi, sustituto de Vieri, el equipo de Trapattoni era un barco a la deriva.
La tormenta se acrecentó para los italianos en un error infantil de Materazzi, autor de un claro penalti sobre Berbatov culpa de un agarrón. Martin Petrov transformó la pena máxima y puso contras las cuerdas al conjunto italiano.
En el inicio del segundo acto, Trapattoni tiró del 'tocado' Vieri, pero Italia seguía adoleciendo de los mismos problemas. Ni siquiera el tempranero empate logrado por Perrotta ayudó a calmar el juego de los italianos.
Los búlgaros empezaron a dejar pasar el tiempo para desesperación de Trapattoni. Panucci desperdició un córner lanzado por Del Piero y Cassano buscaba la ayuda arbitral con constantes caídas en el área búlgara.
Italia insistía, consciente de que el resultado le acompañaba en el otro partido, y finalmente Cassano marcó en el descuento para la alegría de los 'tifosi'. Pero ya era tarde, Suecia había logrado empatar en el 89, por mediación de Jonson, y, por primera vez en mucho tiempo, un triple empate no beneficiaba a Italia para seguir adelante.




