Stuart O'Grady gana la etapa. Armstrong cede el maillot amarillo.
El australiano Stuart O'Grady, del Cofidis, ganó la quinta etapa del Tour de Francia disputada bajo la intensa lluvia y el viento entre Amiens y Chartres, de 200 kilómetros, mientras que el campeón de Francia Thomas Voeckler se vistió de amarillo tras culminar una escapada de cinco corredores permitida por el US Postal de Lance Armstrong.
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O'Grady, que protagonizó una temprana escapada desde el km 16 junto a Voeckler (Boulangere), el danès Piil (CSC), el francés Casar (La Francaise) y el sueco Backstedt Alessio), fue el más rápido en la llegada, donde invirtió un tiempo de 5h.05.58 para adjudicarse el segundo triunfo en su palmarés del Tour, no sin esfuerzo en una jornada de auténtico chaparrón, fuertes rachas de viento y múltiples caídas.
El pelotón, después de un plácido paseo controlado de principio a fin por el US Postal de Armstrong, llegó a 12.33 minutos encabezado por McEwen, por lo que Voeckler, de 25 años, logró dar una alegría a la afición enfundándose el jersey de líder, "un sueño que tenía desde niño".
El texano dijo tras la contrarreloj por equipos que no interesaba malgastar las fuerzas defendiendo el amarillo. Dicho y hecho. Ante la primera oportunidad, jornada de fuga controlada y responsabilidad a partir de ahora para el Boulangere, equipo francès que guardará la ilusión de su joven valor.
Voeckler podrá soñar unos días si sabe administrar la ventaja en la general de 3.13 sobre O'Grady y de 4.08 respecto a Casar. Incluso tendrá alejado a Armstrong al menos hasta Pirineos con un colchón de 9.35 minutos. Su sonrisa infantil elevará la moral de la afición francesa en tiempos de escasez.
La etapa salió de Amiens enloquecida. El banderazo inicial coincidió con una auténtica catarata de ataques. Muchos querían su cuota de protagonismo sin importarles el madrugón. Podía ser un buen día, eso lo sabían muchos, ya que a Armstrong le quemaba en el cuerpo el maillot amarillo y no le parecía mal ni al texano ni a su equipo pasar a un papel secundario.
US Postal animó "el espíritu Pontarlier 2001", hecho que se refiere a una escapada consentida de 14 corredores que llegó con 35.54 minutos que puso a O'Grady de líder y al el fallecido Kivilev en la cuarta plaza final. Los equipos de los favoritos se durmieron y pagaron el despiste con un buen susto que les obligó a trabajar un poco más de la cuenta. En Chartres pasó algo similar, con menos diferencia, pero con O'Grady de nuevo como protagonista.
El francés Sandy Casar (La Francaise) fue el encargado de encender la mecha en el km 16 y con el se fueron los hombres que al final completaron la fuga más larga de la presente edición con 184 kms.
Cuando la diferencia pasaba del cuarto de hora en el km 90, el US Postal decidió animar la marcha bajo la lluvia y contra el viento. El acelerón rompió el pelotón en tres partes y luego se juntó, pero ya con las antenas puestas y dosis de nerviosismo para evitar despistes como el del día del pavés, donde claudicó Mayo.
Una caída perjudicó a los principales equipos y probaron el asfalto entre otros Chechu Rubiera, Beltrán, Noval, Heras, Vicioso, Petacchi y Boogerd. Armstrong, siempre protegido, no probó la experiencia. Más tarde probaron el asfalto Carlos Sastre y Josè Enrique Gutièrrez, por fortuna sin consecuencias.
Con la escapada controlada en torno al cuarto de hora a falta de 50 kms de meta el objetivo del pelotón no fue otro que culminar el garbeo sin más incidencias, aunque McEwen no se debió dar por enterado y aún se fue a tierra. Eso si, se levantó y entró al frente del grupo con su flamante maillot verde de la regularidad.
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