La música, forma contemporánea de diplomacia, según Gilberto Gil
El cantante, y ahora también ministro de cultura brasileño, actúa hoy en Madrid
El músico y ministro de Cultura de Brasil, Gilberto Gil, ha destacado la función de la música como "forma contemporánea de diplomacia" entre países y el papel clave de ésta para favorecer intercambios entre diferentes culturas. El brasileño actuó ayer en el Xacobeo y esta noche lo hará en Madrid.
En una rueda de prensa realizada poco antes de un concierto en Santiago de Compostela, Gil insistió ayer en que la diplomacia "reemplaza a las guerras y prepara a los pueblos para relacionarse de forma pacífica", por lo que mostró su satisfacción por haber sido incluido en el programa de las Fiestas del Apóstol, no sólo como artista, sino también como una muestra de la diversidad de la cultura brasileña.
En esa línea, el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, explicó que la programación de conciertos de este año tenía por objeto "traer a artistas de otras culturas" para favorecer ese proceso de intercambio y coincidió con Gil en que "un artista ayuda más a dar a conocer un país que un embajador de carrera".
Gilberto Gil actuó anoche en la Plaza de la Quintana de Santiago de Compostela y esta noche lo hará en el antiguo cuartel Conde Duque de Madrid. Este ministro y cantante brasileño, que ya estuvo en Santiago durante el Xacobeo de 1993, incidió además en que su nueva faceta política, aunque le impide dedicarse a la música con la misma intensidad, "no supone un sacrificio" para él, por cuanto se pone "al servicio" de su país.
En ese sentido, consideró su cargo al frente del Ministerio de Cultura como "una continuación" de su actividad artística y se mostró satisfecho de que "ese valor artístico" evidenciado a lo largo de su carrera "se agregue a la labor política".
PROCESO NATURAL
Por otra parte, Gil insistió en que el proceso de intercambio que se produce a través de conciertos como los programados este año debe realizarse de forma "natural", siendo concebidos como "una demanda de la sociedad y no una imposición del Estado".
"El Estado es un representante de la sociedad y, por tanto, es lo que quiere ella, movida por procesos naturales, mediáticos o de cualquier otro tipo", añadió.




