JOSEP PIQUÉ AFIRMA EN LA SER QUE EL PARTIDO POPULAR DEBE ABRIRSE A UNA NUEVA ETAPA POLÍTICA
"El PP debe demostrar que está en condiciones de reasumir el Gobierno, que tiene un proyecto político que sigue vigente, que tiene dirigentes políticos para llevarlo a cabo y que si perdió las elecciones fue por otras circunstancias"
El presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, encargado de la ponencia autonómica en este congreso del PP, en declaraciones al programa Hoy por Hoy, de la Cadena SER, ha afirmado que debe abrirse una nueva etapa política que les permita transmitir a la sociedad española cuál es el nuevo proyecto del PP: "tiene que consolidarse un cambio de liderazgo, se tiene que abrir una nueva etapa para el partido, para una nueva situación política, y al mismo tiempo tiene que servir para transmitir a la sociedad española que el PP está en condiciones de reasumir el Gobierno cuando se celebren las próximas elecciones, que tiene un proyecto político que sigue vigente, que tiene dirigentes políticos para llevarlo a cabo, y que si perdió las elecciones no fue por la alternancia normal después de muchos años de desgaste de Gobierno y de agotamiento de proyecto, sino que fue por otras circunstancias, ya hemos pensado mucho sobre eso. Tenemos todavía muchas cosas que ofrecerle a la sociedad".
Ha declarado que tienen que abrirse a la sociedad para superar determinados tics que se tienen cuando están en mayoría absoluta: "la legislatura pasado con mayoría absoluta, despliega determinados tics que nos pasó a nosotros y le pasa a cualquier fuerza política que tiene la mayoría absoluta, lo que tenemos que hacer es abrirnos a la sociedad, hablar mucho con la gente pisando la calle, que a veces cuando se está en el Gobierno, y lo digo como autocrítica personal, pasamos demasiado tiempo en los despachos".
El presidente del PP en Cataluña ha añadido: "la autocrítica la hemos hecho, lo que no se nos puede pedir es que convirtamos un congreso en una especie de ejercicio de masoquismo colectivo o de autoflagelación. Lo que tiene que ser es de reafirmación y de proyección hacia el futuro".
Además ha destacado que los ciudadanos lo que quieren es un proyecto de futuro: "los ciudadanos no nos van a votar por lo que hemos hecho en el pasado, aunque a algunos les parezca bien, sino por lo que piensan que podemos hacer en el futuro si tenemos la responsabilidad de Gobernar, y ahí es donde tenemos que centrar nuestra actuación. Tenemos que forjar nuestra posición política y ofrecer alternativas constantemente a las políticas del Gobierno y dar respuestas a los problemas que tienen los ciudadanos y después que los ciudadanos que decidan si les interesa más la política que se le está ofreciendo ahora desde el Gobierno Socialista o las que tenemos que explicar todos los días desde la oposición".
En este sentido ha destacado que este Congreso se presenta como muy importante, porque no tiene precedentes. Es la primera vez que el PP celebra un congreso después de haber perdido unas elecciones y somos muy conscientes de la responsabilidad que tenemos frente a la sociedad española".
Guerra de Irak
Respecto al apoyo a la guerra de Irak, Piqué ha manifestado que era una apuesta estratégica: "los gobiernos a veces tienen la obligación de tomar decisiones no necesariamente a golpe de la opinión pública o de encuestas. Tienen también la obligación de liderar cambios de opinión y hubo una opción estratégica, arriesgada, con costes, pero hacia un cambio en la posición internacional de España. Había una opción estratégica en política exterior muy seria que quería acomodar nuestra presencia internacional a lo que ha sido el cambio que se ha producido en la sociedad española, en su economía, en su cultura, en su proyección internacional, y después las cosas salen como salen. Pero tampoco creo que lo que deba hacer un Gobierno es lo que estoy viendo que está haciendo el actual, gobernar solo a base de lo que piensa la opinión pública. Los Gobiernos también tienen que tener convicciones, tomar decisiones y hacer apuestas."
A la pregunta de si tuvo alguna reticencia respecto a la guerra, Piqué ha contestado: "sobre eso tengo una opinión muy formada que no podré explicar en pocos minutos".
Movimientos en el PP
Respecto a los movimientos que se están produciendo en las vísperas del Congreso, Piqué considera que deben interpretarse como normales y previos en todo Congreso: "estar en la oposición significa tener mucha menos capacidad para gestionar los equilibrios internos de un partido porque no se dispone de poder político central. Es verdad que el PP sigue manteniendo un extraordinario poder territorial, unas 30 capitales de provincia son gobernadas por el PP, pero son tensiones precongresuales normales. La voluntad de cohesión y el deseo de unidad va a prevalecer. La gente del PP sabe muy bien que lo peor que puede hacer una fuerza política es dividirse".
Crisis Gallega
En cuanto a la situación en Galicia, el presidente del PP de Cataluña ha afirmado que "la situación no es de ahora. Todo el mundo sabe que la tensión entre diferentes sectores en Galicia viene de hace mucho tiempo, y de vez en cuando eso sale a la luz".
En este sentido ha añadido: "espero que la autoridad del presidente Fraga permita hacer lo que se debe hacer. Hay unas elecciones en Galicia, si se cumplen los plazos, que es otra cuestión que está en manos del presidente Fraga, dentro de un año, y el PP sabe que si se presenta dividido, pues las puede perder con facilidad."
Preguntado sobre el posible adelanto de elecciones en Galicia, Piqué ha contestado que "él no sabe y que Fraga tomará la decisión más adecuada para abordar la situación".
El presidente del PP en Cataluña ha afirmado que Fraga es la solución al problema: "con lideres políticos de tanta trayectoria se suele utilizar este tipo de frases, pero en estos momentos Fraga es la solución. Ha tomado la decisión muy consciente de que él tiene que hacer ese esfuerzo."
A este respecto ha señalado que en su opinión, si Rajoy hubiera ganado las elecciones, Fraga no se hubiera vuelto a presentar: "tengo la convicción íntima de que si el PP hubiera ganado las elecciones generales, como estaba previsto, probablemente Fraga hubiese pensado en no volverse a presentar. Ahora por sentido de la responsabilidad y muy consciente de la importancia que tiene para nosotros una nueva victoria electoral en Galicia, reconsideró su posición. Lo intuyo".
La figura de Rajoy
Josep piqué también ha hablado de Mariano Rajoy y ha manifestado que "lo veo bien y con ganas. Fue de las personas que digirió más rápidamente el tremendo golpe de la derrota y lo recibió con más normalidad que muchos de nosotros. Es verdad que nada como una victoria electoral para legitimarse en el liderazgo de un partido, eso no se produjo, luego hubo un buen resultado en las europeas y ahora lo que hace falta la legitimidad propia del voto de los 3000 compromisarios que representan a todos los militantes del partido. Y a partir de ahí ponerse a trabajar. Veo a Mariano muy decidido a montar su propio equipo y de dar constancia clara de que va a mandar."
Piqué está de acuerdo con las manifestaciones de Gallardón de que el PP tiene que dar un paso decisivo hacia el centro, pero también ha querido hacer una puntualización: "estoy de acuerdo, pero hemos de completar la frase, el PP necesita para volver a gobernar en torno a 10 millones de votos, pero necesitamos dirigirnos a una amplísima parte de la sociedad que en términos de política convencional llamaremos que es lo que va desde la derecha hasta el centro, y no podemos desarrollar mensajes que solo van dirigidos a una parte de ese electorado, sino a una sociedad compleja que responde a diferentes intereses y sentimientos. Solo se pueden ganar unas elecciones si se gana el centro, y desde ese punto de vista lo que dice Gallardón me parece casi obvio".
Piqué ha señalado además cuáles son los pasos que hay que dar para ir hacia el centro: "El PP se tiene que presentar en la sociedad española como nos presentamos en el año 2000 con Aznar, con un balance de legislatura y de Gobierno que creo que la sociedad percibía como muy positivo, incluso entre aquellos que no nos votaron, como un partido que tenía permanentemente una actitud de diálogo con el resto de fuerzas políticas y con el conjunto de la sociedad. "
A la pregunta de si tiene que hacer ese movimiento de futuro con Aznar, Piqué ha respondido que no: "no, Aznar ya ha dicho que deja la política. Con Aznar nos presentamos en el 2000".
Papel de Aznar
Preguntado por cómo debe manejar Aznar su condición de presidente honorario si acepta este cargo, Piqué ha contestado: "desconozco lo que han podido hablar Mariano Rajoy y José María Aznar, pero lo que se va a producir es algo que todo el partido unánimemente siente, y es una deuda de gratitud con una persona que hace 15 años tomó sus riendas, que ha pasado de 5 millones a 10 millones de votos, que lo llevó desde la oposición al Gobierno, incluida una mayoría absoluta, y nos parecería muy poco justificable el que no hubiera esa deferencia hacia esa persona".
En este sentido ha añadido que Rajoy será el que lleve la política del partido: "el sentido de la presidencia de honor es ese, y a partir de ahí, estoy seguro que la política del partido la va a llevar el presidente del ejecutivo, Mariano Rajoy. Aznar ha dicho que el no va a ejercer en la política cotidiana, que va a procurar molestar lo menos posible, pero es una persona con una larga experiencia y con todo el derecho a expresar sus ideas y sus opiniones sobre los grandes temas".
Su papel en el futuro del partido
Preguntado por su papel en el futuro del PP, Piqué ha declarado: "lo único que conozco es que Mariano Rajoy, públicamente, dijo que ocuparía un lugar destacado en su candidatura, pero no se que quiere decir, no se lo he preguntado, pero él sabe muy bien que estoy a su entera y plena disposición y que lo que decida me parecerá bien".
Josep Piqué ha afirmado que va a defender que haya doble consenso en las comunidades autónomas entre el PP y el PSOE para que cualquier modificación salga adelante: "uno no puede ser contradictorio. Participé en una reunión en San Millán de la Cogolla con todos los presidentes de todas las comunidades autónomas del Partido y defendimos ese principio que me parece elemental por la gran virtualidad de la Constitución que tenemos y de los estatutos de autonomía."
Ha añadido que "por primera vez en toda nuestra historia constitucional, nuestras instituciones no son el resultado de los que ganan y que por tanto son susceptibles de ser completamente cambiadas cuando se produce una alternancia política. Se concibieron como un terreno de juego en que cupieran todos, que fuera el marco para que se fuera produciendo la alternancia y así ha sido: primero con Gobiernos de la UCD, del PSOE, del PP, otra vez del PSOE y en el futuro del PP probablemente. Nadie pone en cuestión en función de esas mayorías políticas que siempre son coyunturales, las instituciones. Ese principio me parece elemental preservarlo. Si ahora cambiásemos las instituciones sin consenso en virtud de unas determinadas mayorías que pueda haber en un parlamento autonómico o en el parlamento español, le damos legitimidad a que cuando esas mayorías cambien, de nuevo se quieran cambiar las instituciones. Eso no nos interesa a nadie."




