La vacuna contra la malaria será una realidad antes de 2010, según el científico Pedro Alonso
El investigador confía en que el antídoto sea accesible para el tercer mundo
La vacuna experimental contra la malaria RTSS/AS02, ensayada en Mozambique por un equipo de investigadores dirigido por el doctor Pedro Alonso, del Hospital Clínic de Barcelona, podría estar completamente desarrollada, registrada y lista para su distribución antes de 2010, según anunció hoy el propio científico. Alonso mostró además su confianza en que los mecanismos financieros internacionales garantizarán la producción y el acceso a este antídoto.
La vacuna contra la malaria, enfermedad que mata a más de 3.000 personas al día, es una proteína que comenzó a ser desarrollada por el Ejército estadounidense. Luego se interesó por ella el laboratorio Glaxo, que a lo largo de quince años obtuvo más fracasos que éxitos, hasta que llegó al conocimiento del equipo científico liderado por Alonso.
En el ensayo clínico pediátrico, el mayor realizado hasta ahora y alabado recientemente por la OMS, participaron 2.022 niños africanos en el sur de Mozambique y se demostró una eficacia contra la infección "nunca antes alcanzada": 30% frente a episodios leves, 45% frente a nuevas infecciones y 58% contra la malaria severa. En niños menores de dos años la eficacia llega al 77por ciento, explicó el investigador.
El ensayo, que arrancó en el 2000, está patrocinado por la multinacional farmacèutica Glaxo Smithkline, la fundación Iniciativa para la Vacuna contra la Malaria VI y la Fundación Bill y Melinda Gates.
NECESIDAD DE LABORATORIOS FARMACÉUTICOS
Alonso explicó que su equipo no está directamente involucrado en las cuestiones de propiedad intelectual de la vacuna, pero dijo estar convencido de que "la compañía, si se aplica a gran escala, la hará accesible y se buscarán los mecanismos financieros a nivel internacional para que Glaxo Smithkline la produzca sin beneficio".
Subrayó además la conveniencia de trabajar con un laboratorio farmacéutico si se desea producir una vacuna estandarizada, "no hay ninguna que no lo haya sido por una gran empresa". "Parte de nuestra lucha es cómo mantener el interés" de los laboratorios en enfermedades" olvidadas del tercer mundo, para las que consideran que no hay mercado.
AGRADECIMIENTO A LA AECI
En la financiación del Centro mozambiqueño de Manhica, donde se desarrolla el proyecto de investigación, participan los Ministerios de Sanidad y de Asuntos Exteriores, este último a través de su Agencia de Cooperación Internacional (AECI), que en los últimos años ha aportado a su mantenimiento un total de 8,2 millones de euros.
El científico agradeció especialmente la ayuda económica de la AECI, de quién dijo que paga "lo que nadie quiere pagar" y les permite "jugar en la NBA". Pese a no ser el gasto mayoritario, es muy complicado que alguien lo sufrague. La Fundación Gates sólo le interesa financiar el desarrollo de la vacuna", añadió.
La última convocatoria de ayudas de la AECI destinará más de tres millones al Centro de Manhica, distribuidos en tres ejercicios anuales, anunció la secretaria de Estado para la Cooperación, Leire Pajín, quien reiteró la apuesta de su departamento por África.




