El Liverpool es fiel a su historia y le gana la Supercopa de Europa al CSKA de Moscú, remontando un gol en contra tras la prórroga
El Liverpool ganó este viernes al CSKA de Moscú, por 3-1, la Supercopa de Europa, a pesar de encajar primero el gol en contra. Cissé, en dos ocasiones, y Luis García, el mejor del partido, marcaron los goles del Liverpool y Daniel Carvalho, una de esas perlas que este tipo de partidos deja ver de vez en cuando, hizo el de los rusos. Es el segundo título para Rafa Benítez, que puso a cinco españoles en el once titular.
Hace nueve meses, cuando el Liverpool empezó a perder partidos en la liga inglesa, la prensa británica empezó a discutirle a Rafa Benítez su política de comprar españoles en bloque, en un fútbol a menudo receloso con lo que viene de fuera.
Este viernes ganó su segundo título desde que entrena en Inglaterra y podría haber puesto a once españoles en el campo, que nadie le habría discutido nada. El entrenador metódico, tranquilo y amante del fútbol que salió del Valencia con títulos bajo el brazo y pensando que no se le valoraba lo suficiente empezó a pedir cuando llegó al Liverpool y se lo dieron.
Respondió devolviendo la Copa de Europa a unas vitrinas sedientas del título más importante a nivel de clubes y ahora se lleva la Supercopa de Europa para las islas, un título considerado menor, pero que permite empezar la temporada siendo campeón. Con fortuna, es justo reconocerlo, pero volvió a ganar.
No jugaron once españoles de inicio, pero lo hicieron cinco. Los cuatro que van a ser titulares casi siempre (Reina, Xabi Alonso, Luis García y Morientes), y una sorpresa, el lateral Josemi en la posición de volante para ayudar a Finnan a tapar a Daniel Carvalho, uno de esos brasileños que salen de su país para jugar en una liga exótica, aunque este tiene mucha clase, lo demostró en la final de la UEFA y lo ha vuelto a demostrar hoy.
La cosa es que el partido no pintaba bien para el Liverpool hasta el minuto 80, cuando Djibril Cissé se llevó un balón con el brazo superando al portero Akinfeev, y marcó el empate. Antes había dado tiempo a que Carvalho adelantara a los rusos, y que la defensa del CSKA se defendiera más o menos sin problemas, con el volante Aldonin sacando balones para lanzar en ataque al goleador brasileño y a su compatriota Vagner "Love".
Sin Gerrard, viendo el partido desde la grada por lesión, el alemán Hamann y Xabi Alonso sacaban el balón como podían para conectar con Luis García, que ha resultado ser el hombre del partido. A los tres meses de llegar ya le comparaban con Kevin Keegan, (mítico jugador ofensivo del Liverpool de los 70), y admiraban la decisión de Benítez de reconvertirle a media punta.
Hoy ha dado una lección de insistencia, con gotas de muy buen fútbol como un pase de tacón y de espaldas a Cissé que a punto estuvo de suponer el empate.
A partir de ese momento, el equipo empezó a acordarse de la final de Estambul, y se fue descaradamente arriba con ayuda de Cissé, que ha olvidado su grave lesión, y de Sinamá Pongolle, que salió por Xabi y ha hecho lo mismo con la suya. Empezó la prórroga, y antes de llegar a su descanso llegó el segundo, con un sensacional pase de Hamann hacia Cissé, que estrelló el balón contra Akinfeev, y aprovechó el rechace para marcar. Con el CSKA entregado Cissé le puso un centro medido a Luis García, y éste hizo el tercero de cabeza. Al final, se repitió la imagen de Estambul, y esta vez fue Carragher el que levantó la Copa al cielo de Mónaco.
Lo tiene difícil en la Liga, y tiene un grupo fuerte junto a Chelsea y Betis en la Champions, pero esto acaba de empezar y es el segundo título para el nuevo Liverpool, que hace cuatro meses era un mar de dudas




