Vuelta'05 / Carlos García Quesada vence en la sierra madrileña
El español Carlos García Quesada, del Comunitat Valenciana, conquistó en solitario la decimoséptima etapa de la Vuelta a España disputada entre El Espinar y La Granja de San Ildefonso, de 165,6 kilómetros, en una demostración de su condición de escalador en el Puerto de Navacerrada, donde cimentó su éxito, en una jornada que mantuvo al frente de la general a Roberto Heras.
Más información
El mayor de los hermanos García Quesada, de 27 años, tenía entre ceja y ceja esta etapa y buscaba un triunfo que le dejara más satisfecho que el quinto puesto de la general, el mismo que ocupó el año pasado. Y sabía que en el segundo ascenso a Navacerrada tenía que jugar sus cartas. Dicho y hecho, allí demarró para no parar hasta la meta, donde llegó eufórico con un tiempo de 3h.51.00.
En una jornada muy rápida que cerró con una media de 43 kms/hora, cuando la prevista era de 36, García Quesada adelantó en meta en 46 segundos a Francisco Mancebo (Illes Balears) y en 48 a Santos González (Phonak), segundo y tercero. A 1.37 pasó el grupo de Roberto Heras, acompañado por Carlos Sastre, Denis Menchov, Oscar Sevilla, Rubén Plaza y el colombiano Ardila.
Roberto Heras pasó sin agobios por la sierra madrileña, donde no faltó el combate entre los grandes. El líder del Liberty tachó otra hoja del calendario con las diferencias intactas. Menchov sigue a rueda del bejarano en la general a 4.30 y Carlos Sastre es tercero a 4.50. Mancebo y García Quesada recortaron tiempo: el abulense es cuarto a 5.51 y el granadino quinto a 6.22.
Poco le importaba a Quesada guardar la quinta plaza
En una temporada mágica, en la que ha guardado ya en su palmarés 6 victorias, quería sentirse importante en una de las grandes y dar a su equipo la segunda alegría en esta edición. Su carácter combativo y su ambición le había propuesto el un lugar tan simbólico como La Granja de San Ildefonso para sentirse rey por un día.
El corredor del equipo alicantino, que suspira por militar entre los grandes del Pro Tour, saltó del grupo de favoritos junto a Mancebo en el km 55 para alcanzar la escapada que abría carrera en el ascenso a La Morcuera. Sus compañeros David Blanco y Eladio Jiménez le esperaban como parte de la estrategia, al estilo Liberty el día de Pajares.
En el segundo ascenso a Navacerrada, llegó la clave de la etapa. García Quesada arrancó con una fuerza descomunal para ir abriendo hueco poco a poco, sin que nadie reaccionara. Aitor González (Euskaltel) y Mancebo le dejaron irse, tal vez pensando que las fuerzas no le iban a durar hasta la cima. Pero el de La Zubia subió como la espuma y coronó con 1.20 sobre Mancebo y Santos González y 2.10 respecto al grupo de Heras, Menchov y Carlos Sastre, no demasiado preocupados por lo que sucedió pocos kms por delante.
Quedaba el descenso de 13 kms por las temibles Siete Revueltas y un tirón de 10 hasta La Granja. Quesada no tenía por qué bajar a tumba abierta, ya que disponía de margen para "pensar en la familia y no terminar en una cuneta". No hubo lugar para el miedo entre curva y curva y el cuento no pudo terminar mejor para uno de esos corredores cuyo espíritu se une al espectáculo.
Victoria con medalla incluída
Con los perseguidores alejados en casi un minuto llegó el momento
de celebrar en el empinado final de etapa la décima victoria desde su debut en las filas del Kelme en 2001, su equipo de siempre. Sacó la medalla que colgaba en su cuello, la besó y alzó los brazos al cielo en su día más feliz encima de una bicicleta.
"La medalla se la regaló mi abuela a mi hijo pequeño y yo se la quité para usarla en las carreras y la verdad es que me ha dado suerte". Ese fue uno de los secretos de un corredor pretendido por varios equipos Pro Tour, aunque sus preferencias pasan por una buena oferta del Cominitat y quedarse "en casa". Eso si, con su hermano y compañero "Fito" a su lado. A el, precisamente, le dedicó la etapa.
La decimoctava etapa de La Vuelta con salida y llegada en Avila, de 197,5 kms ofrece la última oportunidad para los escaladores que quieran alterar la general y los aventureros que quieren anotarse una victoria de prestigio. Los puertos de La Paramera (3a), Mijares (1a), Pedro Bernardo (2a), Serranillos (2a) y Navalmoral (2a) ya han cambiado la suerte final de la carrera en varias ocasiones.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
García Quesada: "El equipo se ha sacrificado mucho por mí"
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
García Quesada tras entrar en meta con una medalla: "Se la quité a mi hijo pequeño para darme suerte y acordarme de él"
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Paco Mancebo: "He puesto ganas y lo he intentado pero no me ha salido bien"
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Santos González: "Es tontería estar delante, a rueda y conformarse"
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Óscar Sevilla: "Tengo que jugar al ratón y el gato, voy muy solo y es difícil controlar la carrera"
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Óscar Pereiro: "No estoy acostumbrado a llegadas masivas y a jugarme el pellejo en una cerrera como la Vuelta aunque en el Mundial si hay que jugársela lo haré"




