El Chelsea gana al Arsenal (0-2) el duelo de los rivales europeos de Barça y R.Madrid
Sigue a ritmo de crucero en la Premier League el Chelsea de Mourinho, rival del Barça en la Champions, tras ganar esta tarde en Highbury al rival del Madrid, el Arsenal, que se queda octavo a veinte puntos del líder. Marcaron Robben en la primera parte y Joe Cole en la segunda en un partido igualado y plagado de codazos y patadas; el árbitro, Styles, tuvo mucho trabajo, incluido un gol anulado al Arsenal que fue legal cuando se mantenía el empate a cero.
La diferencia en el marcador y la que hay en la clasificación puede ser un buen ejemplo para tomarle el pulso a la Premier. Aunque es cierto que hoy el Arsenal no fue tan inferior al Chelsea, la 'empresa' de Abramovich está varios peldaños por encima de todos los demás equipos en Inglaterra. No es excesivamente brillante, no hay bicicletas, ni colas de vaca ni nada fuera del otro mundo, pero es un equipo muy sólido, muy trabajado y muy fiable. Esta tarde, en Avenell Road, al norte de Londres, ha tumbado al Arsenal con dos zarpazos, uno en cada parte, uno en cada despiste de la defensa.
Para ser justos, igual la película hubiera sido diferente si el asistente de Rob Styles no hubiera levantado el banderín en una jugada legal de van Persie que acabó en gol y no subió al marcador, que todavía enseñaba un empate a cero. Pero el caso es que, sin ser muy superior pero sí más efectivo y sin lugar a los despistes en defensa, el Chelsea se llevó el partido, y deja al Manchester segundo a nueve puntos. Para ver al Arsenal en la tabla hay que bajar la vista hacia el octavo puesto, en zona de nadie, y a veinte puntos ya del liderato.
En cuanto a los españoles, sólo vimos a uno de ellos, Cesc Fábregas, porque Reyes por el Arsenal y Del Horno en el Chelsea estaban lesionados, y Almunia volvió a ser suplente de Lehmann, que tuvo dos buenas intervenciones en la primera mitad antes de que Robben marcara el primer gol.
Los primeros veinte minutos de partido fueron de dominio absoluto del Chelsea, que manejó el balón a su antojo y llegó con mucho peligro, de la mano de un fabuloso Frank Lampard, al que le da la vida tener a Makelele y Essien guardándole las espaldas. Contra el Barça Essien no estará y eso es una buena noticia, porque significa que Lampard podrá darse menos alegrías en ataque. Y todo por la afición del ghanés a pegar más de la cuenta algunas veces; hoy se le volvió a ir la mano con algún codazo que otro y unas cuantas patadas, hasta el punto de que Styles le perdonara la tarjeta roja en un par de ocasiones.
Decíamos que en la primera mitad comenzó mejor el Chelsea, hasta que a Henry, que había sesteado hasta entonces, se le encendió la bombillita de peligro y mandó un tiro cruzado al palo izquierdo de Cech. Ahí fue cuando el Arsenal despertó y equilibró la balanza. Otros veinte minutos después, un balón al hueco de Lampard puso en el disparadero al holandés Robben, que recupera su buena forma y aprovechó para hacer el primer gol. 0-1 al descanso, y en el arranque de la segunda parte volvió a apretar el Arsenal sin tener demasiado éxito. Robben perdonó un par de veces, y un error monumental de Lauren provocó la jugada del segundo.
Mientras el ex mallorquinista pensaba qué hacer con el balón, apareció Joe Cole y le robó la cartera, recortó a Touré y ajustó el balón junto al palo derecho de Lehmann. Lo demás son minutos de basura, aunque no para Cech, que no se relaja ni con dos goles de ventaja y el partido decidido. Al final, ganó el mejor en la Premier, que no para por Navidad: el lunes 26, en el tradicional 'Boxing Day', el Arsenal visita al Charlton y el Chelsea recibe a su vecino Fulham.




