La Juve gana al Inter 1-2 y sentencia la liga italiana
En un partido digno de la lucha por el Scudetto, la Juventus de Turín sacó la casta de campeón y dejó herida de muerte la lucha por arrebatarle el título de la Serie A italiana. Ocasiones, alternativas en el marcador, momentos polémicos, juego duro y un ritmo trepidante fueron los ingredientes del "Derby de Italia", que esta vez sí cumplió las expectativas. Sirvió, por enésima vez, para que Alessandro Del Piero, que clavó una falta en la escuadra cinco minutos después de entrar en el campo, vuelva a reivindicarse como una pieza fundamental en el campeón italiano, que ya tiene doce puntos sobre Milán e Inter, y dieciséis sobre la Fiorentina.
Es curioso cómo ha cambiado el fútbol últimamente. Hace unos años, el fútbol inglés y el italiano tenían sus inquebrantables normas de conducta, sus cánones, que muy pocas veces no respondían a lo esperado. El fútbol inglés era directo, apasionado por el ataque, luchador, noble y muy vistoso para el espectador. Y el Calcio era lo que soñó Helenio Herrera: orden, disciplina, orden, fuerza, orden, defensa y un poquito más de orden.
Este año, los partidos grandes, los duelos gigantes en el fútbol inglés acaban con cinco bostezos y un empate a cero que suele decepcionar bastante. Y los duelos de gala en Italia tienen goles, mucha emoción y un sabor a fútbol italiano distinto del de siempre. El fútbol al revés. El derby de Milán acabó con cinco goles, el último a balón parado, en el tiempo de descuento. Este domingo por la noche, el llamado "Derby de Italia" desde los tiempos del Inter de 'HH' y cuando la 'Signora' era treinta años menos 'vecchia', ofreció mucha pasión y bastante fútbol. El Inter de Mancini, que venía haciendo un fútbol práctico pero vistoso y elegante, empezó temeroso ante una 'Juve' poderosa, imperial, campeona.
El único punto débil fue la baja de Zambrotta, que le quedó grande a su sustituto, Chiellini. En el resto, la 'Juve' es siempre la 'Juve'. Ibrahimovic volvió a marcar, tras un buen servicio de Camoranesi. Antes, Paparesta había anulado un lanzamiento de falta directa de Adriano, que entró, pero no subió al marcador porque el colegiado lo marcó como un lanzamiento indirecto. Tras el 0-1, que dejaba de cara las cosas para la Juve, volvió a reaparecer el Inter letal a balón parado. Un saque de esquina puesto por Figo como un guante al punto de penalti sirvió para que Samuel se levantará como un muelle y marcara de cabeza el empate.
Estuvo bien Figo, muy batallador, haciendo lo que Mancini le pide que haga, trabajar por el equipo y ponerlas. Y las sigue poniendo muy bien, como hizo en el corner que marcó otro ex madridista. A partir de ahí el partido entró en un ejercicio de equilibrismo tras el que cualquiera podía caer. Los banquillos se movieron y el puñetazo en la mesa lo tuvo que dar un tipo que ha batido el record de goles que tenía Boniperti. Lo ha pasado mal, se ha visto suplente, enfrentado con Capello, y sustituyendo a Ibrahimovic, que se marchó con una herida muy fea en el abductor. Da igual. A tres minutos del final, Alessandro Del Piero puso brazos en jarra, dio tres pasitos y le clavó una falta a Julio César por toda su escuadra izquierda. 1-2, y siete minutos para el final con el descuento. Aún así, el Inter podía haber empatado si una falta que lanzó Recoba, también suplente, no se hubiera ido al palo izquierdo de Buffon




