El Arsenal gana en Manchester (1-3) al City con dos goles de Reyes y todavía puede ser cuarto en la Premier
El partido en el moderno "Ciudad de Manchester" fue un mal sueño para el Arsenal hasta que salieron los españoles, Cesc y Reyes, que hasta entonces vieron a los suyos estrellarse una y otra vez contra James. Poco después dos bonitos goles del sevillano pusieron al rival del Barça en París, a un punto del Tottenham. En una apasionante última jornada en Inglaterra, el próximo domingo, el Arsenal, que se despide de Highbury, tendrá que hacer algo más contra el Wigan de lo que haga su histórico rival en campo del West Ham para ser cuarto, y conseguir una plaza para la próxima Champions.
Como los malos estudiantes que tiran de inteligencia para aprobar en el último día, al Arsenal, último obstáculo para que el Barça sea campeón de Europa, le ha bastado con aprenderse de memoria el tramo final de temporada para llegar a la convocatoria de septiembre con opciones de meterse en la Champions. Este jueves el equipo de Wenger tenía mucho más que perder que lo que podía ganar y estuvo a punto de quedarse con la quinta plaza antes de terminar la carrera.
Lo evitaron varias cosas. La primera se llama Lehmann, y será el portero que defienda a la anfitriona del Mundial, entre otras cosas por lo que demostró la pasada noche. Con un City volcado, el partido empate a 1 (se adelantó Ljungberg para el Arsenal, y empató Sommeil para el Manchester City), y la defensa de los 'gunners' extrañamente dormida, Lehmann sacó el guante para salvar tres ocasiones claras de gol. Fue ese, el inicial de la segunda parte, un tramo de partido trepidante, en el que el Arsenal respondió al peligro con zarpazos de cosecha española. Y otra circunstancia que lo cambió todo es doble, y tiene nombre de aquí. Después de que vieran casi una hora de partido desde el banquillo, Wenger metió en el campo a los dos españoles: Cesc, primero; y Reyes, después. Y la cosa cambió, para que luego digan que los jugadores españoles no asumen la responsabilidad; pues el Arsenal tiene a dos que sí lo hacen.
Con un derechazo tras recibir un buen pase de Eboue, primero; y parando un balón que llegó de Henry y colocándolo en la escuadra, después, Reyes firmó la sentencia del partido; y Cesc le cambió la cara a su equipo.
Con todo y con eso, la noticia en el Arsenal la pasada noche, aparte del resultado, fue la vuelta de Ashley Cole al once titular después de ocho meses de ausencia (ha jugado dos partidos desde entonces, pero saliendo desde el banquillo), y Campbell volvió a acompañar a Toure en el centro de la zaga. En el resto del equipo, sólo una novedad no habitual: el camerunés Song (cedido por el Bastia francés) llevando el equipo, hasta que fue cambiado por Cesc.
Y ahora sólo queda la última noche de estudio. El domingo acaba la Premier en Inglaterra (todos los partidos se jugarán a las 4 de la tarde), y el Arsenal la terminará despidiéndose de Highbury, su mítico feudo desde 1913, y aclamando la marcha de Dennis Bergkamp, que se retira, con la visita del Wigan Athletic, que no se jugará nada. El Tottenham, que puede volver a la Copa de Europa, visita a unos pocos kilómetros de su estadio al West Ham. Para ser cuarto y no depender de la final de París como único billete a la Champions del 2007, el Arsenal tendrá que esperar a que el Tottenham no gane; y a partir de ahí hacer algo más de lo que haga su rival; es decir, si el Tottenham pierde en Upton Park, al Arsenal le valdrá con empatar para ser cuarto; si el Tottenham empata, los 'gunners' tendrán que ganar para echar el telón de Highbury.




