Vicente Reynés, del Caisse D'Epargne, se adjudica la segunda etapa de la Vuelta a Mallorca y José Joaquín Rojas lidera la general
El conjunto español Caisse D''Epargne hizo pleno en la segunda etapa de la Vuelta a Mallorca al llevarse la victoria de la jornada con Vicente Reynés y colocar al frente de la general individual a José Joaquín Rojas.
Reynés invirtió en los 159,7 kilómetros entre Cala Millor y Cala Bona 3 horas, 52 minutos y 28 segundos, mismo tiempo que su compañero Rojas, que volvió a ser segundo, pero se endosaba la camiseta de líder, ya que el ganador de la primera etapa, el también español Oscar Freire, quedaba cortado en la parte final.
En la línea de salida 200 corredores y numerosos intentos de escapada desde el comienzo que no llegaron a prosperar hasta el kilómetro 22, punto en el que se formó un trío con los españoles Jesús Tendero (Viña Magna) y Iban Mayoz (Euskaltel) y el holandés Kai Reus (Rabobank).
El pelotón no reaccionó y los fugados llegaron a tener hasta quince minutos y medio minutos de ventaja cuando tan sólo se llevaban 50 kilómetros, diferencia que hizo sonar la alarma en el pelotón, especialmente en los conjuntos con esprinters en sus filas, excepto en el Rabobank del líder Oscar Freire, pues su equipo estaba representado en la fuga con Reus.
Fueron las formaciones del Saunier Duval y el Caisse D''Epargne los que más empeño pusieron en marcar ritmo de caza y, a pesar del viento racheado en muchos tramos, lograban acercase más deprisa de lo esperado a los aventureros del día que comenzaban a acusar el esfuerzo para ser neutralizados los españoles hacia el kilómetro 120; mientras que el holandés era absorbido cuando tan sólo faltaban un par de kilómetros para la meta.
La parte final de la jornada, la más complicada debido a los numerosos toboganes, aunque sólo había un par de puertos puntuables de cuarta categoría, resultó más exigente de lo esperado debido al fuerte ritmo y el viento, lo que fue más que suficiente para que varios de los corredores rápidos tuvieran más problemas de los previstos para seguir el ritmo, casos del alemán Erik Zabel y el español Oscar Freire.
Un final un tanto extraño y atípico al no estar los grandes especialistas en las llegadas masivas y en el que el dúo Reynés-Rojas controló a la perfección las embestidas del lituano Vaitkus que al principio aguantó bien la rueda del dúo, pero al final nada pudo hacer para estropear la fiesta de los españoles.
Una jornada en la que los corredores del Caisse D''Espargne controlaron la etapa en sus momentos decisivos y con ello rindieron homenaje al que fue compañero hasta el pasado mes de noviembre Isaac Gálvez, que falleció como consecuencia de una caída durante la pasada prueba belga Seis Días de Gante.
Reynés, un corredor nacido hace 25 años y profesional desde la temporada 2003, dedicaba la victoria a Gálvez y comentaba que tenía un valor especial por ser en su tierra. Hasta hoy en su hoja de servicios figuran una etapa y general en el Gran Premio de Abimota (Portugal) y una etapa en la París-Niza.
Mañana se disputará la considerada jornada reina, con 161 kilómetros de viaje, entre Pollensa y el alto Mirador de Colomer catalogado de segunda; además del Soller (2a., km 88) y Puig Major (1a., km 161).




