Grecia vence a Eslovenia y será la rival de España en las semifinales del Eurobasket
Se impuso al conjunto esloveno por 63-62
Una cesta de uno de los mejores jugadores que hoy en día actúan en el baloncesto del Viejo Continente, el base del CSKA Moscú ruso Theos Papalukas, salvó a Grecia de la eliminación a seis segundos del final de un partido que Eslovenia tenía en el bolsillo y daba la mejor clasificación de su historia al conjunto ex yugoslavo.
Pero Grecia es Grecia. Estaba perdida. Perdía 58-42 a seis minutos del final. Había perdido el control de la situación después del primer tiempo y, sin embargo, resurgió de sus cenizas para reivindicarse como lo que es, la campeona de Europa, la subcampeona del mundo y, por extensión, el rival de España en semifinales.
Más información
Los griegos plantearon el choque con todas las precauciones para llevarlo al terreno en el que ahora, en un estado de forma inferior al de hace un año en el Mundial de Japón 2006, podían hacer más daño al cuadro de Ales Pipan, que ha puesto uno de los estilos más dinámicos del torneo y se siente bien cuando abundan los puntos, la velocidad y el arrojo.
Eslovenia apretaba hasta el final
Los eslovenos han prescindido de algunos de los jugadores que disputan la NBA -sólo están Rado Nesterovic y Uros Slokar (Toronto Raptors)- y han apostado por jóvenes de calidad y hombres de contrastado nivel y experiencia en las competiciones europeas.
Con Nesterovic y Matjas Smodis a la cabeza -ocho puntos cada uno- pelearon todo el primer tiempo frente a la férrea Grecia de este año. No es el equipo que endosó 111 puntos eliminó a los Estados Unidos en las semifinales del campeonato del mundo nipón, pero es una selección de raza, un bloque campeón. Grecia rebosa oficio, saber estar, rezuma inteligencia y, aunque menos acoplada, dispone la misma categoría individual y colectiva.
Sabían que Eslovenia les iba a hacer sufrir y, la recta final del primer periodo, recompensó la mayor alegría de la apuesta eslovena (34-28), al menos, momentáneamente. Ahora bien, la hora de las felicitaciones sólo puede desatarse cuando la bocina ha marcado el final. Antes es un brindis al sol.
Eslovenia abrazaba las semifinales
Quedaba la duda de saber cuál de las dos selecciones iba a imponer sus formas en y conseguir el pase en la segunda parte. La incógnita pareció aclararse con un triple del base Jaka Lakovic a los veintitrés minutos (41-28). Eslovenia creyó en algo más que el sufrimiento defensivo y sus tiradores concretaron la recompensa a la elección más amable con el espectáculo en números contantes y sonantes (49-37 m.29).
En ese preciso instante, a pesar de todo lo que quedaba por delante, a pesar de que Grecia es la campeona continental y la subcampeona mundial, Eslovenia abrazaba las semifinales sin temor.
No percibía ninguna amenaza. Sólo dependía de sí misma. Se olvidó de que los campeones, todos, en cualquier deporte, siempre merecen todo el respeto. Nadie regala medallas. Cuestan mucho trabajo. A Grecia nadie se las ha colgado gratis. Las tiene porque es capaz de remontar partidos así.




