El Sevilla no levanta cabeza y suma su cuarta derrota consecutiva tras perder ante el Zaragoza (2-0)
Los de Juande cosechan su cuarta derrota en el campeonato liguero

D'Alessandro celebra el primer gol(Agencias)

El Real Zaragoza se llevó el duelo de equipos en crisis y coge algo de aire después de una trayectoria asfixiante, aunque en un partido en el que los sevillistas fueron superiores en el cómputo global y merecieron mejor suerte que la derrota. El conjunto de Juande Ramos perdonó en los primeros 45 minutos y lo acabó pagando muy caro tras el descanso ante la efectividad de los locales que prácticamente tiraron a puerta dos veces y marcaron dos goles.
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El primer tiempo fue de claro dominio de los visitantes que fueron los únicos que tuvieron ocasiones de marcar, ante un equipo local que no remató ni una sola vez entre los tres palos, pero los sevillanos se encontraron con un inspirado "César" Sánchez que evitó que se adelantaran en el marcador y en otras ocasiones fallaron cuando tenían todo a su favor.
Tras el descanso el primer gol local le dio alas ante un Sevilla que perdió fuelle aunque siguió empujando, pero que distó mucho del visto en el primer periodo. El cambio de diseño táctico en el Zaragoza, pasando de jugar con rombo en el centro del campo hacerlo con doble pivote, no sirvió para mejorar el pobre juego del equipo.
La presión del Sevilla ahogaba las ideas del conjunto aragonés que era incapaz de sacar el balón jugado como suele habitualmente hacerlo porque no había nadie capaz de poner orden y mover el esférico con criterio.
Ocasiones claras para los de Juande y gol de D'Alessandro
El equipo de Juande Ramos tuvo cuatro clarísimas ocasiones para haber desnivelado la balanza en los primeros 45 minutos pero en dos, en los minutos 17 y 31, César realizó dos intervenciones de mérito y rechazó el peligro a remates de Navas y Adriano y en otras dos, en los minutos 3 y 41, Luis Fabiano y Kone enviaron el balón fuera cuando tenían todas las opciones de marcar.
Andrés D''Alessandro, un jugador muy discutido por el público de La Romareda, marcó de falta directa en el minuto 53 tras haber ingresado en el campo tras el descanso.
El tanto hizo crecerse al Zaragoza y que durante bastantes minutos equilibró el juego que siempre había sido sevillista, pero poco a poco los foráneos recuperaron su nivel aunque nunca para llegar a alcanzar el del primer periodo porque el cansancio pareció hacer mella y las oportunidades se redujeron drásticamente.
Frederic Kanouté, recién entrado en el campo, tuvo una nueva opción de marcar y pudo igualar en el 66 pero envió fuera. Con el Sevilla volcado en busca del empate el Zaragoza sufría para defenderse pero en una contra, cercano ya el encuentro a expirar, Sergio García sentenció la contienda con una vaselina sobre la salida de Andrés Palop.




