Iñaki Badiola presenta su proyecto para reflotar la Real Sociedad
El empresario guipuzcoano representa a un grupo de inversión chino
El empresario guipuzcoano Iñaki Badiola, que representa a un grupo de inversión chino, ha presentado hoy en sociedad su proyecto para reflotar deportiva y económicamente a una Real Sociedad a la que ve en riesgo de "desaparecer en ocho meses" si no endereza el rumbo.
Badiola, en un acto que ha levantado una gran expectación en San Sebastián y ha sido retransmitido en directo con varias cadenas de radio y televisión locales, ha hablado largo y tendido sobre el proyecto "Erreala primeran-la Real en primera", ya que ese es su "único y primordial" objetivo para esta misma temporada.
El presidente y máximo accionista de la empresa china Lighthouse Consulting ha presentado al país asiático como una de las principales vías de ingresos atípicos futuros de la Real Sociedad, con motivo de la celebración en China de las Olimpiadas 2007 y de la Exposición Universal en 2010.
Ha destacado que parte de esos ingresos vendrían a cambio de renombrar el estadio de Anoeta, que pasaría a llamarse Pekín 2007 Arena y Shangai 2010 Arena; la venta de camisetas en las tiendas Duty Free de los dos grandes aeropuertos chinos, gestionadas por su grupo empresarial; partidos televisados para el gigante asiático e incluso a cambio de disputar el último encuentro de preparación de la selección olímpica de aquel país en el estadio donostiarra, con más de 200 millones potenciales de espectadores.
El organigrama institucional, ha declarado, tendría en su cúspide en un consejo de administración con ocho personas, del que dependería un presidente ejecutivo asesorado por tres nombres ilustres del mundo del fútbol y un comité consultivo con 17 personas de "peso específico" que aportarían "las líneas básicas" del proyecto.
Completarían el dibujo organizativo un director deportivo, un director financiero, otro de mercadotecnia y un cuarto responsable de nuevos proyectos para China, Japón e India.
El único candidato a la presidencia de la Real ha asegurado que en segunda división el club tiene "un déficit estructural de 10 millones de euros anuales como mínimo" y ha augurado su desaparición "en ocho meses si permanece en las circunstancias actuales en esta categoría".
El empresario vasco exigió antes de entrar a dirigir la entidad, si así lo deciden los accionistas el 3 de enero, una "due dilligence" o examen previo de todas las cuentas del club, ante las dudas que suscitan, en su opinión, los datos contenidos en la auditoría recientemente llevada a cabo por el actual Consejo de Administración y pidió para ello la ayuda de socios y prensa.




