El Reino Unido apuesta por un sistema de trasplantes sin consentimiento explícito
El primer ministro Gordon Brown aboga porque se utilicen los órganos de pacientes muertos si no habían expresado lo contrario
El primer ministro británico, Gordon Brown, abogó en un artículo publicado en el diario Sunday Telegraph por implantar en Reino Unido un sistema de donación de órganos basado en el presunto consentimiento, de forma que cualquier paciente sería considerado donante potencial salvo que lo rechacen por escrito él o sus familiares.
Este sistema se inspira en el modelo español, en el que la legislación no exige el consentimiento expreso, aunque en la práctica se consulta a los familiares del paciente.
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Hasta ahora, los hospitales británicos sólo pueden hacer un trasplante si el donante lo ha autorizado expresamente, por lo que la tasa de donantes es de 14,9 por cada millón de habitantes. En España alcanza el 35,1.
Se pondrían en marcha en 24 horas
Si esta revisión llegara a ser aprobada, el Ministerio de Salud británico pondría en marcha un plan por el que se crearían equipos especiales para obtener el material necesario en menos de 24 horas, con objeto de conseguir una mayor cantidad de órganos disponibles para su transplante.
Brown respalda esta idea, que sin embargo todavía está pendiente de nuevas discusiones, con vistas a una decisión definitiva para finales de este año. Con todo, el primer ministro afirmó que el presunto consentimiento podría "salvar miles de vidas", según escribió hoy en el diario británico ''Sunday Telegraph''.
Conservadores y pacientes, en contra
Varias asociaciones de pacientes, el portavoz de Sanidad del partido conservador y un obispo anglicano de Londres, se han mostrado hoy contrarios a reformar el sistema de donación de órganos en el Reino Unido porque consideran que cada persona ha de dar su expreso consentimiento.
Las asociaciones de pacientes han alegado que no es asunto del Estado decidir qué sucede con los cuerpos de los fallecidos.




