El Barça apuesta por Guardiola
La junta directiva del Barcelona decidirá el próximo jueves si el ex jugador azulgrana se convierte en el próximo técnico culé

Pep Guardiola, actual técnico del Barcelona B

Barcelona
El ex jugador barcelonista Josep Guardiola parte con clara ventaja para ocupar el banquillo del FC Barcelona la próxima temporada, decisión que deberá adoptarse el jueves en la reunión ordinaria de la junta directiva, después de que los avales con los que contaba Frank Rijkaard, actual técnico, se hayan desvanecido casi por completo
El descontrol que se ha vivido en el vestuario en los últimos años, con jugadores que han caído en picado, la falta de resultados y una situación que se considera "crítica" dentro de la junta directiva, han provocado que Rijkaard haya dejado de ser la primera opción para el año que viene en el banquillo del Barça.
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No obstante, la apuesta de Josep Guardiola, sustentada principalmente por el secretario técnico, ''Txiki'' Begiristain, deberá someterse el jueves a la aprobación de toda la junta directiva, donde el actual entrenador del equipo B, y legendario capitán del club, cuenta con adeptos, pero no con la voto de todos los miembros de la junta.
Guardiola reúne muchos apoyos en el consejo del Barça, aunque su candidatura, lejos de estar ya aceptada completamente, deberá pasar un duro examen, ya que algunos directivos, no aceptarán que el Barcelona pase a manos la temporada que viene de un técnico inexperto en la dirección de un equipo de elite. La apuesta de Txiki Begiristain por el técnico del Barcelona B guarda relación con la idea de mantener el sello futbolístico por el que apostó la actual junta directiva del Barça, presidida por Joan Laporta, y que tiene su origen en el libro de estilo futbolístico que siempre ha defendido Johan Cruyff: el control del partido a través del dominio en la posesión del balón.
El 'Cruyffismo', irrenunciable
Para una parte importante de la junta del Barça, en la que se encuentra el propio Laporta, además del director técnico, la idea futbolística con la que se relaciona al ''cruyffismo'' es irrenunciable, por lo tanto, las opciones para reemplazar a Rijkaard se han reducido a poco menos de cinco candidatos, entre las cuales destaca Guardiola. Después de diferentes deliberaciones, la apuesta de Begiristain ha sido la de confiar en Guardiola. El primer obstáculo lo sorteó ayer, al recibir el visto bueno de la comisión delegada, en la que Laporta aceptó el desafío de que Guardiola sea el próximo entrenador y que renunciase casi de forma absoluta a luchar para que Rijkaard concluyese su contrato, que finaliza el 30 de junio del 2009.
Superado este escollo, la candidatura de Guardiola aún deberá superar la reunión del jueves de la directiva, donde no todos son apoyos al futurible técnico y, aún menos, para que dirija en solitario el transatlántico que representa el primer equipo del FC Barcelona. Ante esta falta de quórum que se prevé de inicio en la junta, no se descarta que se busquen fórmulas alternativas a la apuesta en solitario por la candidatura de Guardiola, como podría ser que el actual técnico del Barcelona B forme dupla con otro entrenador de mayor experiencia en la Liga.
Una vez decidido el futuro técnico, que se espera que se determine al concluir la junta del jueves, el Barcelona tiene la intención de informar a Frank Rijkaard de la decisión adoptada y, concluida la Liga, dar a conocer a la opinión pública la apuesta definitiva del técnico para la siguiente temporada.
"Todavía no he pensado sobre mi futuro"
Por su parte Frank Rijkaard se ha negado a valorar las informaciones que apuntan a que Pep Guardiola será el próximo técnico barcelonista y se remitió "al bien del club", pese a destacar que aún tiene contrato en vigor y que las decisiones deben tomarse "por ambas partes con respeto y honestidad". Aunque procuró centrarse exclusivamente en el clásico de mañana, Rijkaard no pudo evitar que la mayoría de preguntas versaran sobre su futuro en el banquillo del Barça. Reconoció el holandés haber hablado ya con ''Txiki'' Begiristain, director deportivo del club, pero se reservó el sentido de su conversación y sólo apuntó que su deseo es "seguir funcionando a mi manera" sin que el entorno afecte su trabajo diario.
"Todavía no he pensado sobre mi futuro", explicó el entrenador, "siempre he dicho que los contratos, en general, hay que respetarlos, pero para seguir necesitas dos partes que estén contentas. Cuando haya que tomar decisiones, no importa en qué sentido, será con respeto y honestidad, y decidir lo que sea mejor para el club". Sin dar por hecha su salida del club, pero tampoco su continuidad, Rijkaard también desveló que no ha tomado ninguna decisión, y se remitió al bien de la entidad. "Me gustaría ante todo el bien del club. Es cierto que es un momento delicado, pero puede pasar en el deporte, y hay que procurar no cambiar por lo que pueda venir de afuera".
Resignado a hablar más de su futuro como entrenador que del clásico, el holandés explicó que procura no fijarse "demasiado en lo que la gente dice o piensa". Cuestionado sobre su opinión sobre la trayectoria del Barcelona B, equipo entrenado por Pep Guardiola, líder de su grupo en la Tercera división, Rijkaard celebró que el filial "haya cambiado cosas" y esté cosechando "grandes resultados". "Siempre es importante ver la filosofía del Barcelona" en las categorías inferiores y que puedan "presentarse talentos desde la cantera para que quizá puedan llegar al nivel más alto, con el primer equipo"




