Desarticulada una red que concertó 300 matrimonios de conveniencia
Los diecinueve miembros han sido detenidos en Valencia por cobrar presuntamente 10.000 euros por acordar uniones conyugales para ciudadanos procedentes de Nigeria y Pakistán
La opeeración "Canónicos" ha puesto fin a una red dedicada a concertar matrimonios de conveniencia con ciudadanos extranjeros, fundamentalmente de Nigeria y Pakistán. 19 personas han sido detenidas por acordar unos 300 matrimonios de este tipo. El objetivo era conseguir el permiso de residencia, trámite por el que se llegaban a pagar 10.000 euros. La red empleaba documentación de personas ajenas que la habían perdido. Luego empleaban sus identidades para suplantarlos en la celebración de matrimonios. Muchas de esas personas se han visto sorprendidas al conocer por carta su situación de casadas.
Una carta de su marido extranjero en la que éste le agradece el servicio prestado para solucionar su situación de irregularidad era en muchos casos el primer indicio de que alguien se había hecho pasar por ellas, ya que la mayoría de las afectadas han resultado ser mujeres. La policía ha detectado en el curso de esta operación una veintena de casos de usurpación de estado civil de personas ajenas.
La organización utilizaba a dos hombres de origen nigeriano y pakistaní para captar clientes extranjeros. En alguno de los matrimonios celebrados los verdaderos clientes podrían estar en sus países de origen y ser otros compatriotas los que se presentaran en el enlace, para posteriormente remitir al verdadero cliente la tarjeta de residencia obtenida, y así facilitarle la entrada en el país.
Cómo lo hacían
Los agentes pudieron determinar que la cúspide de la organización estaba formada por cuatro hermanas de entre 21 a 30 años, de origen español, que utilizaban diferentes vías para conseguir sus objetivos, entre ellas captar a mujeres con problemas económicos dispuestas a prestar su consentimiento matrimonial con un extranjero a cambio de 5.000 euros.
Otra era la de obtener documentaciones perdidas o sustraídas de españolas, con las cuales ellas mismas u otras mujeres de la organización, se constituían en novias, usurpando el estado civil de la perjudicada para contraer matrimonio con ciudadanos extranjeros, valiéndose de la colaboración de un vigilante de seguridad, que por razón de su trabajo le llegaban documentos perdidos o sustraídos.
La investigación continúa abierta pese a que ha sido detenida la práctica totalidad de los supuestos responsables, mientras que los arrestados, cinco de ellos con antecedentes policiales, han pasado a disposición judicial




