Fallece el magistrado conservador del Tribunal Constitucional, Roberto García Calvo
Su ausencia altera la correlación de fuerzas de la institución, que se verá decantada hacia la progresista hasta que sea sustituido por el Congreso de los Diputados
El magistrado del Tribunal Contitucinal, Roberto García Calvo, ha fallecido esta mañana a los 66 años. García Calvo fue designado a propuesta del PP, el 30 de octubre de 2001, por un periodo de nueve años, hasta 2010. Este magistrado es uno de los máxímos representantes del alto tribunal y su ausencia supone un cambio en la correlación de fuerzas de esta institución, que hasta ahora estaba compuesta por seis conservadores y seis progresistas. El equilibrio caerá a partir de ahora hacia el lado progresista hasta que sea sustituido por el Congreso de los Diputados.
García Calvo fue uno de los magistrados que expresó su oposición a la aprobación del Estatuto de Cataluña y el pasado mes de marzo, junto con el también magistrado del TC Jorge Rodríguez-Zapatero, fue apartado del recurso del PP contra la Ley Orgánica de este órgano (LOTC) por una recusación presentada por el Gobierno.
Durante el franquismo Roberto García Calvo ocupó varios cargos en el sindicalismo vertical y en el Ministerio de Educación, previos a su designación, ya en abril de 1976, como gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Almería, hasta que fue destituido en 1977 por Adolfo Suárez. García-Calvo era muy aficionado a la caza.
Ya en el ámbito de la judicatura, García Calvo ha ejercido como fiscal y como juez. Tras iniciarse como fiscal en 1968, a partir de 1977 fue magistrado de Trabajo y en 1986 ascendió al Tribunal Central de Trabajo, de donde pasó a la fiscalía del Tribunal Supremo, al que se incorporó en 1995 como magistrado de su Sala Penal. Fue ponente de la sentencia que condenó a la Mesa de HB y que en 1999 fue anulada por el Tribunal Constitucional. Su voto fue el único, frente a los otros 10 de la Sala Penal del Supremo, que el 8 de marzo de 2001 apoyó, sin éxito, la petición del Gobierno para que el Supremo se inhibiera en la aplicación del indulto al ex juez condenado por prevaricación Javier Gómez de Liaño.
De ideología ultraconservadora, el PSOE impidió en 1988 su elección como vocal del Consejo General del Poder Judicial, cargo al que accedió en 1989, a propuesta del PP por un margen de dos votos. Tras su relevo, en 1990, pidió amparo al Tribunal Constitucional para continuar en el cargo. El 29 de octubre de ese año una resolución unánime del órgano al que luego se incorporaría, suscrita por Francisco Rubio Llorente, Eugenio Díaz Eimil y José Luis de los Mozos acordó no admitir a trámite el recurso "por dirigirse contra un acto parlamentario no susceptible de amparo constitucional".
El pasado mes de diciembre, un joven acusó a García Calvo de amenazarle con una pistola durante una discusión de tráfico. El Supremo archivó la causa en abril, ya que no se ratificó la denuncia y el joven se limitó a decir que se trató de una discusión "sin especial agresividad" y que en un momento determinado "el denunciado sacó un objeto del vehículo sin que pueda determinar qué fue".




