Laporta abre la puerta del Barça a Eto'o
"Sandro Rosell no sería un buen presidente del Barça"
El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha señalado esta noche que el que fue vicepresidente deportivo del conjunto catalán hasta el 2005, Sandro Rosell, no sería un buen mandatario para la entidad barcelonista, a pesar de destacarle algunas "virtudes".
Así de contundente se ha expresado el presidente del Barcelona en una entrevista concedida esta noche en el programa ''Gol a gol'' que ha emitido ''TV3, después de que la comparecencia de Laporta estuviese programada extraoficialmente para todos los medios de comunicación.
Más información
"He escogido este programa porque es el de más audiencia en Cataluña y yo me debo al socio del Barcelona", apuntó Laporta para justificar el porqué había elegido el canal catalán en lugar de la sala de prensa del Camp Nou y ofrecer la oportunidad a todos los periodistas para formularle preguntas.
En el arranque de la extensa entrevista, cuando se le ha introducido con un "¿cómo se encuentra?", Laporta no ha tenido reparos en sentenciar: "Estoy buscando fuerzas para no hundirme".
Cuando se le preguntó de si uno de los personajes que más fuerza está cobrando en el entorno del Barça para tomar las riendas del club, tras presentar su dimisión en el 2005, como es Sandro Rosell, sería un buen presidente, Laporta no se anduvo por las ramas: "No", dijo secamente, aunque después apuntó que veía en él "virtudes", aunque preció que prefería guardarse para sí las razones que le llevaba a ser tan rotundo en su respuesta.
Uno de los asuntos estrella de la noche fue la sustitución de Josep Guardiola por Frank Rijkaard en la dirección del Barcelona, y el motivo que ha originado dicha decisión.
"En febrero hablé con Frank y le dije que si alguien le iba a substituir ese sería Pep Guardiola, y no Mourinho ni Benítez, como se hablaba en los medios. Se ha hecho una transición consensuada. Johan Cruyff es un ferviente defensor de la opción de Guardiola", señaló.
"Rijkaard nos dijo que tenía fuerza para llevar el equipo después de lo que sucedió la temporada pasada. Después del 0-1 contra el Madrid esta temporada, hablamos con Rijkaard y pudimos cambiar de entrenador pero fuimos coherentes. Posiblemente nos equivocamos", añadió.
El presidente del Barcelona se atribuyó parte del fracaso del equipo catalán esta temporada, pero precisó que existe una estructura en el entidad "y a mí no me corresponde vigilar a los jugadores".
A este respecto, Laporta defendió a Ronaldinho, uno de los futbolistas más criticados esta temporada, por la escasa aportación que ha tenido.
"Ronaldinho ha seguido entre nosotros porque el año pasado se consideró que debía tener una nueva oportunidad. Él mostró ilusión para volver a ser el mejor del mundo. Pensábamos que merecíamos una oportunidad. Ronaldinho siempre ha tenido un comportamiento profesional", garantizó Laporta.
Si bien dio por hecho un traspaso de Ronaldinho este verano, Laporta también abrió la puerta del Camp Nou a Samuel Eto''o, de quien dijo que el Barça estudiaría la situación "si se produce una circunstancia por la que tiene que abandonar el club".
Eto''o fue el origen de una gran crisis la temporada pasada cuando tildó al entrenador de mala persona y criticó a sus compañeros. Que el Barça no sancionase al jugador por aquellas declaraciones, como así defendió el entrenador, Laporta cree que Rijkaard "perdió toda la autoridad" en el vestuario.
Durante la entrevista, al presidente del Barcelona le pasaron una serie de imágenes comprometidas, cuando en una reunión de peñas alertó a los socios de que había "embaucadores" que se hacían pasar por seguidores del Barcelona, o cuando se levantó airado en el palco del Manchester para gritar contra el árbitro.
"No me reconozco en estas imágenes. Acumulo mucha presión que se hace difícil soportar; ha habido interés por erosionar mi imagen. Fui con intención de levantar la moral en aquella reunión de peñas. Pero me equivoqué", razonó.
"En los momentos complicados no hemos tenido tranquilidad para tomar decisiones. Los efectos colaterales de esta erosión es que no estamos tomando decisiones con comodidad", concluyó el presidente, que denunció una campaña de acoso y que, en su opinión, tendría como colofón la moción de censura que está en marcha contra la junta barcelonista.




