Lidl reconoce que utilizó detectives para vigilar sus tiendas
La cadena de supermercados niega que el objetivo fuera espiar a sus empleados
Más de quinientas filiales de la cadena de supermercados Lidl en Alemania han sido vigiladas por detectives, según ha reconocido la compañía, que no obstante ha negado que el objetivo primordial sea espiar a sus empleados.
El ministro del Interior del estado federal de Baden-Württemberg, Heribert Rech, señaló hoy en sesión parlamentaria que este aspecto ha sido notificado por la propia compañía a la Oficina de Protección de Datos, que investiga el caso.
Lidl niega que espiara a los trabajadores
Lidl, con filiales en numerosos países europeos, también en España, se ha visto envuelta recientemente en un escándalo de espionaje a sus empleados, de los que recababa incluso datos personales confidenciales. Desde la compañía, sin embargo, se asegura que las medidas de vigilancia en sus supermercados "no estaban ideadas contra los trabajadores".
Un portavoz del ministerio ha afirmado que está previsto que la Oficina decida en las próximas semanas si la compañía deberá pagar una multa, que podría llegar hasta los 250.000 euros, por haber infringido la ley de protección de datos.
Las tiendas serán inspeccionadas
Rech ha comunicado que Lidl ha respondido a cerca de las cincuenta preguntas formuladas por la Oficina de Protección de Datos y que las autoridades han inspeccionado más filiales en todo el país. Lidl, que ha anunciado que facilitará la inspección de sus filiales, está colaborando en la actualidad con el ex responsable de la Oficina Federal de Protección de Datos, Joachim Jacob, para elaborar un nuevo concepto de seguridad dentro de la compañía.
Además, se ha comprometido a atenerse a las normas de funcionamiento de la Asociación Profesional de Detectives de Alemania.




