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'Casa Parrondo' mantiene su ofensiva contra los homosexuales

El jueves pasado el dueño del local y otro hombre atacaron a tres mujeres que participaban en la 'besada' protesta frente a la sidrería madrileña

Una mujer de 33 años, su pareja y una amiga fueron agredidas el pasado jueves en la puerta de Casa Parrondo. Es el segundo altercado contra parejas homosexuales que el dueño de la sidrería madrileña protagoniza en el mes de julio.

El jueves pasado se convocó de nuevo una besada protesta en contra de la discriminación homosexual frente a Casa Parrondo. Olga, su novia y una amiga se acercaron a la cita para repartir octavillas en contra de la violencia homófona, lo que no sospechaban las chicas es que acabarían golpeadas y en comisaría.

Desde el pasado 8 de julio frente a la sidrería se vienen convocando manifestaciones cariñosas para denunciar la expulsión de una pareja de lesbianas que se estaba besando en el local. Nicolás Parrondo aseguró a los medios que nunca ha tenido problemas con los homosexuales pero sus actos contradicen sus palabras.

El jueves pasado el señor Parrondo y un cliente del bar no resistieron la provocación en la puerta de la sidrería y mientras multitud de personas se besaban salieron del local. Olga, su novia y una amiga fueron el objetivo de los dos hombres que las golpearon, tiraron sus panfletos y cuando una de las mujeres intentaba grabar la agresión con su móvil, los agresores lo estamparon contra el suelo.

"Parece que cuando una intenta hacerse visible surgen estas reacciones", explica Olga por teléfono con voz tenue. La joven acabó con sus amigas en la comisaría de la calle Leganitos y la policía comprobó los golpes en la nariz de Olga así como los hematomas en los brazos de las mujeres.

Gestos obscenos e insultos homófonos acompañaron a la agresión en la calle frente a la sidrería. "Creo que no habíamos dado la oportunidad a la gente retrograda de manifestar su desprecio, su odio, no sé", explica Olga a la Cadena Ser. Pero ella no va a desistir y "con la ley en la mano" va a hacer todo lo posible para que se castigue la agresión.

Nicolás Parrondo no ha querido pronunciarse de hecho en su local hay un cartel que dice que la sidrería cierra hasta el 22 de agosto. A la vuelta de las vacaciones juicios, denuncias y más protestas frente al local por su evidente homofobia.

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Cadena SER

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