Se suspende el Real Sociedad-Eibar tras una agresión a Lillo
El partido finaliza cuando faltaba menos de un minuto de la prolongación después de que el técnico de recibiera una botella desde la grada
La Real Sociedad y el Eibar han empatado a cero en el derbi provincial disputado en Anoeta, en un encuentro que ha reflejado los problemas de cara al gol que ambos conjuntos tienen esta temporada. El partido terminó abruptamente cuando faltaba algo menos de un minuto de la prolongación debido a que el entrenador de la Real, Juanma Lillo, recibió en la frente el impacto de una botella lanzada desde la grada. Según informa Europa Press, la Ertzaintza ha identificado al presunto autor del lanzamiento. Los donostiarras empezaron con mucha fuerza y una frecuencia de llegada al área contraria interesante, al contar con un activo Díaz de Cerio que generó peligro con cada balón que llegó a sus botas.
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El conjunto eibarrés, después de sacudirse el temor reverencial hacia su vecino comenzó también a frecuentar los dominios del meta chileno Claudio Bravo, que fue el mejor de su equipo en el primer periodo al detener un remate de Yagüe, tras un clamoroso error de Mikel González, para desviar el balón al poste y evitar un gol cantado.
Los locales también disfrutaron de ocasiones para haber desequilibrado el marcador, principalmente una de Estrada en el minuto 28 y otra de Sergio, al quedarse solo ante Zigor y tratar de sorprender con una vaselina de ejecución mejorable atrapada sin problemas por el portero eibarrés. La segunda mitad estuvo marcada por la lesión de Díaz de Cerio, que podría sufrir una lesión de gravedad, tras pugnar por un balón con el guardameta Zigor y quedar tendido en el terreno de juego con la rodilla maltrecha, provocando la salida inmediata de la asistencias sanitarias.
Lillo, muy conmocionado al intuir la gravedad del hecho, movió ficha inmediatamente metiendo otros dos delanteros, Necati y Agirretxe, en una búsqueda casi obsesiva de un gol que pudiera romper el muro azulgrana. Las ocasiones se sucedieron en los minutos finales, con el partido roto y los dos equipos buscando la portería contraria, pero las musas del gol dieron esquinazo a la Real y al Eibar en este encuentro y el empate inicial fue definitivo.
Al final del partido, después de que el árbitro expulsase a Carlos Martínez, un objeto impactó sobre la cabeza de Lillo, quien cayó al suelo y fue atendido por las asistencias sanitarias, ya que presentaba una herida en la cabeza.




