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, 17 de de 2019

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"El Gobierno ha irrumpido en la TDT de pago como un caballo en cacharrería"

El consejero delegado de PRISA acusa al Gobierno de "intervencionista" por el decreto aprobado que regula la televisión digital de pago

El Gobierno aprobó la TDT de pago por decreto ley, una medida a la que se opone el Grupo Prisa, propietario de la Cadena SER. El diario El País publica hoy un artículo en el que el consejero delegado, Juan Luis Cebrián, explica la posición de esta empresa. Cebrián ha acusado esta mañana al Gobierno en una entrevista con Pedro Blanco en Hoy por Hoy de "intervencionista e inmoral" por el decreto ley aprobado.

- Pregunta: ¿PRISA se opone a la TDT de pago?

- Respuesta: No sólo no nos oponemos, sino que estamos absoltumanete de acuerdo. La TDT de pago es una vía más de difusión de los productos televisivos. Nosotros tenemos una cadena de pago muy importante y es una oportunidad más para nuestra empresa. A lo que nos oponemos es a un decreto de urgencia. Me parece anticonstitucional, sin ningún motivo aparente, cuando no sea beneficiar a los amigos del Gobierno.

- P: En su artículo habla de "chapuza", "desatino", "abuso gubernamental". También habla de sospechas de favoritismo hacia los intereses de ese grupo de "amigos del Gobierno", que dirije La Sexta. Algunos de nuestros competidores, especialmente desde La Sexta, pero también desde el diario El Mundo, aseguran que la postura de PRISA es una pataleta, que sólo responde al interés de responder a una situación de privilegio, de defender el monopolio de la televisión de pago. ¿Es una guerra de competidores en el sector?

- R: El problema es de competencia. El tribunal de la competencia los ha puesto de relieve, sobre todo, en el tema del fútbol y yo creo que también puede intervenir en este asunto. Esto no es una guerra de medios. A mí me parece que la competencia, si es sana y legal, es la base del sistema económico y político que tenemos. Aquí estamos ante una intervención desaforada del Gobierno para tratar de doblegar a los medios. Ya lo hizo Aznar y lo intentó Alfonso Guerra, cuando salió El Sol y la que se organizó con la Organización Nacional de Ciegos. Aznar utilizó a la compañía telefónica de su amigo Juan Villalonga, entonces.

El presidente Zapatero está utilizando sus relaciones personales para tratar de hacer dos cosas. Una, liquidar el pasado de lo que se ha llamado el felipismo dentro del PSOE, generando una gran confusión en el partido. Y otra, tratar de organizarse su propio grupito de medios en torno a él, despreciando la libertad del mercado. Aquí la guerra no es entre los medios, aquí es una guerra del Gobierno contra los medios independientes. Es una guerra más, ya lo hemos vivido con otros Gobiernos. Lo que es lamentable es que un Gobierno caiga en iguales o peores errores que otros Gobiernos.

- P: Mencionaba usted otras medidas que se adoptaron en el pasado. ¿Aquellas decisiones afectaron sólo al grupo PRISA o a todos los medios?

- R: Las consecuencias afectan a todos los ciudadanos, a la calidad de la democracia. El Gobierno está utilizando un medio excepcional, de urgencia, un 13 de agosto, con 'agostidad' o con alevosía, en mitad del verano, para hacer un decreto ley en algo que la Constitución no contempla. No hay urgencia para este decreto ley, no hay demanda social.

Es un decreto que merece todas las sospechas de anticonstitucionalidad y el PP está estudiando un recurso de contitucionalidad, es un abuso y un deterioro tremendo de la democracia, del Estado de Derecho y un ataque a la seguridad jurídica de las empresas. Esto se puede comprender que sucediera en repúblicas bananeras, como antes se decía, pero en un Gobierno moderno y que presume de socialista, esto es una inmoralidad.

- P: La secuencia de los hechos es clara: el Gobierno adoptaba esa decisión, poner en marcha la TDT de pago con carácter de urgencia después de que se rompieran las negociaciones entre PRISA e Imagina para estudiar esa posible fusión de Sogecable y de la Sexta. ¿Por qué se emprendieron esas negociaciones? y ¿Fue un proceso sincero por ambas partes, teniendo en cuenta que existía tensión entre ambos grupos, sobre todo desde el año pasado?

- R: Las negociaciones entre Imagina y Prisa se rompieron fundamentalmente porque no nos poníamos de acuerdo con las valoraciones de la compañía, cosa que es normal. Se pueden romper hoy y se pueden reanudar mañana. Yo mismo hablé con representantes de Imagina al día siguiente y estábamos dispuestos a seguir negociando, igual que estamos negociando con otros operadores.

El problema es saber quién estaba al otro lado de esas negociaciones. Estaba negociando con alguien que maneja el Boletín Oficial del Estado y eso no lo maneja la empresa Imagina, ni los dueños de Imagina, eso lo maneja el Gobierno. Aquí ha habido un problema de identificar quienes son los verdaderos negociadores y quienes están detrás del proceso de reconstrucción de los medios. Es un intervencionismo descarado, inmoral e inadmisible, lo haga quien lo haga y no importa el color ideológico del Gobierno que cometa semejante abuso.

- P: Usted hablaba de otros procesos, de otras negociaciones. ¿Están abocadas las cadenas de televisión a buscar acuerdos de fusión o existe la posibilidad de que sobrevivan en un mercado como el que se avecina en un futuro no muy lejano?

- R: Nosotros no hemos pedido nunca la fusión con nadie. Iniciamos las conversaciones con Imagina porque se acercaron ellos a nosotros y estuvimos dispuestos a hacerlo. Hay que decir que también las fusiones son una medida de urgencia y precipitada hecha por el Gobierno, creo que con los mismos fines con los que se ha tomado este acuerdo de decreto ley. Yo creo que puede haber sitio para cuatro cadenas, para cinco o cabe también la posibilidad de fusionarse. Nosotros no lo solicitamos, no pedimos nunca al Gobierno que hiciera una norma legal amparando eso. Naturalmente, dentro de este marco vamos a estudiar lo que es más interesante para nuestros accionistas, nuestros trabajadores y nuestros usuarios y televidentes. Por eso, cuando Imagina se acercó a nosotros, con mucho gusto, aceptamos negociar y también cuando otros grupos nos han sugerido la misma posibilidad, pues estamos en trato con ellos.

- P: Si Imagina volviera a acercarse al Grupo Prisa, ¿se retomarían las negociaciones o es una posibilidad totalmente descartada?

- R: Si Imagina quiere volver a negociar, nosotros encantados. Lo que pasa es que Imagina es un grupo muy pequeño cuyo único valor reconocido es el de los derechos del fútbol, que está siendo cuestionado por el tribunal de la competencia y que además está siendo protegido de manera arbitraria por esta manipulación gubernamental. Nosotros tenemos un grupo muy grande, tenemos la primera cadena de televisión portuguesa, tenemos la primera compañía de televisión de pago de España, tenemos una cadena en abierto más exitosa que la propia Sexta y, desde luego, tenemos unas cuentas mucho más saneadas.

Hay que decir que Imagina tiene muy buenas cosas y que han sido muy duros gestionando derechos deportivos y son muy buenos en la producción y lo que hacen con los medios es realmente muy admirable. Es un grupo que nos parece interesante el poder fusionarse con ellos. Pero en términos que no cambien el valor de nuestra compañía y el valor de nuestros accionistas. Es un proceso normal en las fusiones empresariales. Lo que es anormal es la irrupción del Gobierno como un caballo en cacharrería. El Gobierno está comportándose como el Gobierno de una República bananera y está generando inseguridad jurídica a las empresas y esto no se puede consentir.

- P: Detrás de todo esto está la guerra del fútbol entre Mediapro y Prisa. Ya se conoció en épocas anteriores o ¿acaba siendo una consecuencia de ello?

- R: Nosotros ya hemos firmado con Mediapro un contrato para hacer el canal Liga y para hacer el partido de Canal+, no en TDT, sino por nuestros medios. Ya es un contrato muy oneroso, de cientos de acciones de euros, cuyo primer plazo ya se ha abonado. Teníamos algunos contenciosos respecto al pasado y, desde luego, estamos dispuestos a llegar a acuerdos extrajudiciales ante los pleitos que hay pendientes y las querellas admitidas a trámite.

A mí lo que me preocupa ahora y mucho es la competencia entre los grupos de comunicación. Me preocupa la calidad democrática de nuestro gobierno, la división de poderes, me preocupa el decirle al Gobierno que el estar en el poder no le autoriza para hacer de su capa un sayo, para gobernar de manera caprichosa y arbitraria. No se puede despreciar a las instituciones, al Consejo de Estado, al Tribunal de la Competencia como se viene haciendo por parte d elos gobernantes.

- P: Hablaba usted del acuerdo alcanzado entre Imagina y Prisa para la explotación del fútbol. ¿Ese acuerdo está garantizado?

- R: Es un contrato con todas las de la ley. Naturalmente los contratos se pueden incumplir y no contemplo ninguna posibilidad de que se incumpla. Si se incumpliera, tendríamos que acudir a los tribunales. Vuelvo a decir, aquí hay que saber quién está al otro lado de la mesa. Yo tenía la sensación de estar negociando contra el Boletín Oficial del Estado y esto es algo que, en un país civilizado, no se puede consentir. Hay que poner freno a la intervención del Gobierno en los mercados y mucho más a la intervención del Gobierno en el mercado de los medios de comunicación y en la estructura de los medios de opinión.

- P: El argumento utilizado por el Gobierno para aprobar la TDT de pago es la de ayudar a las empresas de comunicación a hacer frente a la crisis que atraviesa el sector, producto de la propia situación económica y de las consecuencias que tiene sobre el mercado publicitario. ¿Este es el tipo de ayudas que reclama el sector?

- R: Es evidente que no hay ningún consenso con esto. ONO no está de acuerdo, nosotros tampoco, Telecinco ha pedido una moratoria. El ministerio de Industria desconoce las consecuencias jurídicas del Consejo de Estado y en una base en la que se mueven, según dice el propio ministerio de Industria, 5.000 millones de euros. Y no hay negocio que mueva 5.000 millones de euros que no se deba ser extremadamente cuidadoso por parte de cualquier gobernante.

Pregunte usted qué documentación han tenido los ministros en el Consejo a la hora de decidir sobre este decreto. Porque lo que ha dicho gente resposnable es que no ha habido ninguna documentación a disposición de los ministros para aprobar el decreto. Esto es una voz de mando, esto no se lo merece España, no se lo merecen los votantes del PSOE, no se lo merece la imagen y la historia del PSOE.

- P: Más allá de la denuncia pública de las formas utilizadas en este caso, ¿cabe otro tipo de respuesta?

- R: Sobre el decreto vamos a estudiar todos los recursos jurídicos posibles y quien puede o debe hacer el recurso ante el Tribunal Constitucional. Quiero recordar que hubo un decreto similar del Gobierno de Aznar por el que Sogecable tuvo que ser indemnizado con más de 20 millones de euros, del erario de todos los españoles. Ahora nos vamos a encontrar con que, nuevamente, el arbitrismo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero puede llegar también a tener que indemnizar a las empresas perjudicadas.

Pero para mí, lo más grave de este decreto no es la cuestión de la TDT de pago, con la que digo que estoy de acuerdo, no es el tema de la competencia o el problema del fútbol. Hay que decir que un Gobierno que ha sido incapaz de poner orden en el fútbol. Si no es capaz de poner orden en el fútbol el Gobierno de España, ¿en qué es capaz de poner orden? Esto no es lo que me preocupa. Lo que me preocupa es que la democracia se basa en la división de poderes. El Ejecutivo gobierna, el Legislativo legisla y el Judicial juzga.

El decreto ley es una figura aceptada por todas las constituciones democráticas para casos de extraordinaria urgencia o necesidad. Que me vengan a explicar qué urgencia extraordinaria y necesidad había de aprobar este decreto cuando hay un anteproyecto de ley ya sobre la mesa que incluye la televisión de pago. Este decreto es una arbitrariedad y un arbitrismo. Procede de un ministerio que nos tiene acostumbrados a decir que la manera de ahorrar energía es quitándose la corbata.

Creo que tenemos que ser responsables. En un momento de crisis gravísima de la que está saliendo la Europa desarrollada, pero no, por cierto, España, este país necesita a líderes que unan al país, líderes que ofrezcan al país una salida junta, consensuada. Líderes en el Gobierno y en la oposición. Todo lo que vemos a diario es enfrentamiento, disensión, y frases brillantes y populistas que no conducen a nada. Por tanto, creo que este decreto forma parte de esta miríada de resposnabilidades a las que ya estábamos acostumbrados y creo que es una guinda más en una forma de gobernar que es gobernar por capricho. Los españoles nos merecemos una gobernación de otra forma.

Entrevista en Hoy por Hoy al consejero delegado de PRISA, Juan Luis Cebrián (21/8/2009)

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