El mal de ojo en 'Milenio 3'
Javier Arries, autor de "El extraño poder de los aojadores" nos ha acompañado junto a Jacobo Sanz, Catedrático de la Universidad de Salamanca, para contarnos la historia del mal de ojo
Algo tan antiguo como el mal de ojo se sigue utilizando hoy en día. Pero, ¿Qué es el mal de ojo? ¿Quiénes lo pueden padecer? ¿Cómo se puede curar?
Hace unos cinco mil años, en las antiguas tablillas cuneiformes, se hablaba del ojo maligno. En una de ellas se podía leer: "el ojo maligno errante ha mirado al vecindario y ha desaparecido en la lejanía, ha mirado a los alrededores y ha desaparecido en la lejanía, ha mirado a esta parcela de tierra y ha desaparecido en la lejanía, ha mirado al viajero y le ha hecho doblar el cuello como si fuera madera cortada". Los primeros sacerdotes ya hablaban de la extraña radiación de las miradas.
Los médicos en el renacimiento se interesaron ya por este fenómeno. De hecho, Diego Álvarez en 1949 publicó el primer tratado escrito en exclusiva sobre el mal de ojo. En esta época los aojadores radicaban en mujeres de edad avanzada, que usaban este método como venganza ante la envidia.
Las enfermedades como la peste, muy ligadas al mal de ojo
Las formas más utilizadas para provocar el mal de ojo son los dedos y los propios ojos. José Manuel Novoa asegura que en las tribus africanas es muy común creer en este fenómeno, pero que realmente sólo afecta a los creyentes.
Son también numerosos los remedios. Uno de los ejemplos más conocidos es un escrito de Antonio de Cartagena, Tratado del Aojamiento de 1530, donde cuenta que se les debía untar a los niños aceite de rosas y de nardo, jugo de menta y de manzanas dulces dos o tres veces al día.
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Milenio 3. Primera parte (12/12/2009)
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Milenio 3. Segunda parte (12/12/2009)
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Milenio 3. Tercera parte (12/12/2009)




