Rossi matricula al Villarreal en la fase final de la Liga de Campeones
El italiano, con sus dos goles en la segunda mitad clasifica al Villarreal en la próxima edición de la Liga de Campeones junto al Barcelona, al Real Madrid y al Valencia

Giuseppe Rossi celebra con sus compañeros un gol(EFE)

El equipo amarillo disputará por tercera vez en su historia la mejor competición europea por equipos
Tras perder en Dinamarca por un tanto de diferencia el Villarreal salió con todo, con ganas de tocar la pelota y llevar peligro al héroe del Odense, el portero alemán Wessels. Con Bruno de falso central y con Senna, Cani y Borja Valero en el centro el Villarreal fue dueño y señor del balón durante todo el choque.
Tardaron cuatro minutos los amarillos en llegar con peligro a la portería danesa. Senna obligó a Wessels a hacer un paradón para detener un peligroso disparo fruto de una falta peligrosa. La fuerza inicial del Villarreal se fue reduciendo con el paso de los minutos, además el Odense estaba muy bien plantado sobre el césped de El Madrigal.
Pasado el cuarto de hora los de Garrido tuvieron dos ocasiones casi seguidas, la primera fue en las botas de Rossi. El italoamericano remató de primeras un córner raso puesto por Valero que se marchó alto.
Acto seguido, Cani puso un balón preciso sobre 'Il Bambino Rossi' que fue detenido por el meta visitante en una parada espectacular.
A partir de ese momento y hasta el descanso, el Villarreal bajó el ritmo y las ocasiones bajaron hasta casi desaparecer. Solo una diagonal de Borja Valero desde la izquierda acabó con un disparo cerca de la portería danesa.
Y Rossi apareció en el mejor momento
El guión de la segunda mitad fue el mismo, solo que esta vez las ocasiones sí acabaron en gol. Avisó Camuñas, siempre muy incisivo, que disparó al larguero en la jugada anterior al primer gol amarillo.
Una buena jugada de Nilmar por la banda derecha acabó con un centro medido que Rossi remató a bocajarro para romper el cerrojo de la portería del Odense y empatar la eliminatoria.
Fue en el 66, cuando en una jugada parecida a la del primer gol, Cani puso un centro medido sobre el pie de un Rossi que, en estado de gracia, remató como le vino el balón para romper la red de El Madrigal y dejar casi matriculado al Villarreal en la Liga de Campeones por tercera vez en su historia.
Cuando todo parecía visto para sentencia empezó el juego duro, primero fue Kadrii, que vio una segunda amarilla clarísima por un empujón a Zapata. Poco después Borja Valero perdió los nervios, el centrocampista dio un cabezazo a Jonhansson tras recibir una falta del jugador danés. Mal gesto del español que le acarreará suspensión.
Para acabar con la fiesta en El Madrigal apareció Marchena, que tras entrar por Camuñas en la segunda mitad marcó un gol desde la frontal que se tragó Wessels.
Giuseppe Rossi logró que nadie se acordase ni de Cazorla ni de Capdevila, Vila-real, una ciudad de poco más de 50.000 habitantes vuelve a estar en el mapa de la mejor competición del mundo por equipos.
- <a name="despiece1"></a>Ficha Técnica:

Alejandro Rodríguez
De Tenerife a Madrid. Trabaja en la Cadena SER desde 2010




