Bosch, Guillén y Stosic bajan al vestuario
Antes, presenciaron parte del entrenamiento a puerta cerrada en el Villamarín
La visita sirve para expresar de nuevo la confianza en el entrenador y en el equipo y para pedir un esfuerzo de cara al domingo pero, al mismo tiempo, evidencia que Mel se la juega ante la Real Sociedad
Por mucho que quieran ser diferentes a los comportamientos habituales a los hombres de fútbol, en el Betis están demostrando que el del domingo no es un partido más. Esta mañana, tras el entrenamiento que el equipo ha realizado a puerta cerrada en el Villamarín, Bosch Valero, Vlada Stosic y el presidente, Miguel Guillén, entraron en el vestuario y expresaron, una vez más, la confianza en el entrenador, Pepe Mel y en el grupo de jugadores a los que pidieron un esfuerzo para ganar el partido del domingo, ante el vicecolista, Real Sociedad.
El gesto viene a demostrar que la situación de Mel no es la misma de semanas anteriores y que, dependiendo del resultado y de la imagen que dé el equipo, podría dirigir por última semana al equipo. Veremos qué ocurre.
En cuanto al equipo, Roque Santa Cruz espera poder llegar a tiempo para estar a disposición del entrenador en tan trascendente choque para el Betis y para Pepe Mel.




