El empate en Riazor no hace justicia
El Athletic se mereció más pero la mala suerte, los postes y Aranzubia fueron desbaratando las oportunidades que los de Bielsa crearon en un buen partido, con ambición pero sin la pizca de fortuna que también hay que tener para ganar partidos como el de Riazor. Los leones cortan la racha del Depor, suman un punto, que da tranquilidad pero no toda la necesaria.
El Athletic no pudo pasar del empate en su visita a Riazor (1-1) a pesar de que el cuadro de Marcelo Bielsa tuvo gran cantidad de ocasiones ante la pasividad blanquiazul durante gran parte del choque. No era el dia, los postes, Aranzubia y los errores propios en el lanzamiento evitaron que los rojiblancos se trajesen los tres puntos de tierras gallegas.
Al menos es un punto más en esa lucha por la permanencia y si los demás siguen sin sumar pues resulta bueno al fin y a la postre. Más aún cuando tienes que acabar el partido con diez por la injusta expulsión de Iturraspe.
Llorente, sorpresivamente en el once titular, puso en serios apuros al meta deportivista en varias ocasiones, haciéndose cada vez más evidente que el gol del Athletic no tardaría en llegar, frente a un Deportivo que bajaba el nivel por momentos.
Una pérdida de Herrera permitió que Bruno Gamahacer el 1-0 por la escuadra, pero poco le duro la alegría al cuadro coruñés, que no pudo hacer nada para que Llorente igualase el marcador tras un pase de Iraola desde el centro.
En la segunda parte el Deportivo bajó considerablemente la presión, dejando al cuadro vasco llevar la iniciativa. Sin embargo los pupilos de Bielsa no aprovecharon su superioridad dejando pasar muchas ocasiones para adelantarse en el marcador.
El choque comenzó a desordenarse en los últimos minutos, algo que aprovechó el conjunto gallego trás la expulsión de Iturraspe por doble amarilla. Injusta a todas luces por que tocó claramente el balón en su despeje. Con diez en el campo el Atheltic defendió ese punto, primero desde el banquillo, Bielsa sustituyó a Aduriz que acababa de salir, y luego en el verde. No acaba de llegar la tranquilidad absoluta pero está más cerca




