Ideas para viajar este verano por menos de 600 euros


Son tiempos difíciles en los que hay cada vez más Doctores honoris causa en “apretarse el cinturón”. La crisis hace que tengamos que reinventarnos una y otra vez, y el concepto de las vacaciones ofrece nuevas vueltas de tuerca para seguir teniendo esos veranos inolvidables que alimenten la moral y el espíritu. Por eso mismo, por un verano sin crisis, hemos recopilado una serie de propuestas con las que poder marcarnos un muy buen viaje por menos de 600 euros.
No hablamos de irse al pueblo, veranear en la terraza de casa o pintar playas de arena fina sobre un folio en blanco. Hablamos de viajes, de unas merecidísimas vacaciones en las que no tendrás que escuchar decir a nadie que están por encima de tus posibilidades.
Un viaje este verano es el soplo de aire fresco que nos recarga de energías para los próximos meses del año. Es el momento que todos estamos esperando. E ideas para pasarlo de la mejor manera con el mínimo presupuesto no nos faltan...
+ Túnez nos ofrece distintas rutas para disfrutar o bien su concepto más relajante, el de las playas de Hammamet, el histórico con anfiteatros como El Djem que poco o nada tienen que enviar al Coliseo romano, o el puramente natural con el Lago Salado o las dunas del Sáhara por las que poder moverse en dromedario. O incluso una parte de todos ellos. El país africano tiene una oferta múltiple adaptada a todo tipo de viajeros y a unos precios inferiores a los 600€, el tope que nos hemos marcado.
+ Cabo Verde es un destino no demasiado conocido que cuenta con tremendas playas y unas opciones de buceo de auténtica locura y que puede regalarnos un verano cargado de exotismo. Y la mirada alegre y amable de África siempre presente.
+ Dejar de conocer Las Azores por razones puramente meteorológicas y disfrutarlas de verdad es posible por apenas 400 euros escogiendo San Miguel, Terceira o ambas dentro de un mismo viaje. La aventura puede llevarnos a pueblos con encanto, a hacer senderismo con unas temperaturas realmente suaves o salir en barco a avistar ballenas y delfines.
+ Si tiramos para casa podemos disfrutar de playas y paisajes de otro planeta en nuestras amadas Islas Canarias. Tenerife, Lanzarote o Gran Canaria son lugares que siempre superan cualquier expectativa. Con la dulzura de su gente, el picante de su mojo y una naturaleza de película las islas afortunadas son siempre garantía de un viaje extraordinario.
+ Londres es ideal para quien quiera, no sólo escapar del calor, sino también sumergirse en la ciudad europea con más posibilidades. Puedes ser el sexto Beatle que cruce por Abbey Road o asistir al último musical estrenado en el West End.
+ ¿Te apasiona la Historia y los lugares legendarios? La propuesta perfecta entonces es que las Pirámides de Egipto te cuenten su secreto. Un poco de El Cairo y una ruta por el Nilo en crucero nos permitirá explorar un país grandioso forjado por grandes héroes que construyeron impresionantes monumentos hace miles de años.
+ Los cruceristas también están de enhorabuena, porque este verano hay salidas con las que surcar las aguas del Mediterráneo y el Adriático por menos de 600 euros en régimen de todo incluido. Roma, Túnez, Génova, Niza, Cerdeña, Atenas, Éfeso y Kusadasi son algunas de las estaciones mientras que el mar será el camino.
+ Un viaje de fábula lo podemos hacer en una ciudad como Praga, la capital de la República Checa, que está entre las más bellas de Europa. Un atardecer en el puente de Carlos y un paseo por callejones teñidos del color de las fachadas hará que merezca la pena decantarse por este destino
+ Y si Praga nos apasiona, Budapest sencillamente nos vuelve locos. El Danubio marca el paso de la monumentalidad de la vieja Buda y el ritmo de la animadísima Pest. Un gulash encima de la mesa ayudaría a espantar todos nuestros males.
+ El más cercano de los viajes lejanos que podemos hacer en nuestra vida es Marruecos. Es apenas un salto desde nuestro país pero al llegar nos espera el exotismo, los callejeos por medinas laberínticas, la hospitalidad del pueblo bereber, los grandes zocos y el aroma a menta saliendo en forma de humo de los vasos de té. Marrakech puede ser uno de nuestros puntos de partida… y el resto nos lo dictará la brisa del Atlas o del desierto.
+ Brujas… el tesoro de Flandes pone sobre la mesa su soberbia armonía de fachadas entre canales. Es la dueña de los cuentos de nuestra infancia y no cabe decepción alguna sino todo lo contrario, entusiasmo, incredulidad ante lo que muestra a nuestros ojos. Muy cercana además a Gante e incluso a Bruselas, lo que permite hacernos una fabulosa ruta por tierras belgas con sabor a chocolate del bueno.
+ Subiendo más aún al norte también nos hacemos con una ciudad en la que los canales son nuevamente los protagonistas, Ámsterdam. No existe lugar más abierto y divertido que éste, aunque sin dejar de lado una oferta cultural envidiable. Sus casas altas a la vez que estrechas se reflejan en barrios como Jordaan, que nos hace olvidarnos de tópicos para permitir que nos centremos en lo verdaderamente importante, vivir la ciudad.
+ Madeira está más cerca de las Canarias que las costas de Portugal. Este archipiélago atlántico nos trae una mezcla de ambos conceptos. Por tanto, relieves magníficos, playas, buen clima… y la deliciosa pausa portuguesa, arquitectura colonial similar a la que podemos encontrarnos en Brasil. Este verano Madeira está más cerca que nunca ya que menos de 400€ es posible retirarse a esta preciosa isla durante una semana.
+ De todas formas hay un lugar que nunca falla por mucho que el tiempo pase… y esa es Mallorca, la gran señora de las islas Baleares. Apenas un salto con sabor a Mediterráneo nos pondrá los pies en la tierra, o mejor dicho, en la arena. Porque si salimos a buscar calas vestidas de turquesa, en Mallorca las vamos a encontrar sin necesidad de ir al Caribe.




