Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 21 de Agosto de 2019

Otras localidades

Adiós al Myolastán

Se suspende la venta de este fármaco por sus graves efectos secundarios

Este lunes, 1 de julio, entra en vigor la decisión del Ministerio de Sanidad por la que se prohíbe la comercialización del tetrazepán, más conocido como Myolastán, un fármaco utilizado como relajante muscular y para aliviar la tensión que, además, produce efectos secundarios como reacciones cutáneas o pérdida parcial del equilibrio y de la visión en algunos casos.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) advirtió de los más de 1.600 casos de reacciones graves en la piel, así como 11 muertes en Francia en los últimos 40 años. Ante estos casos, la Comisión Europea dio cuenta de las consecuencias del fármaco y ha tomado medidas para todos los miembros de la Unión Europea.

En España, el ministerio de Sanidad, en un principio no dio demasiada importancia a estos bajos porcentajes. Sin embargo, la Agencia Española de Medicamentos alertó semanas antes a los profesionales de estos casos y recomendó no sobrepasar los 7 días de tratamiento a sus pacientes. En un informe advierten que "la eficacia de estos medicamentos no son lo suficientemente sólidos como para superar los beneficios".

El Myolastán se utiliza para "aliviar el dolor de las contracturas más comunes como las del cuello o la espalda y se suele tomar en dosis de 50 mg cada 12 horas, y en ocasiones basta con un día, o hasta varios meses, todo según la dolencia del afectado", explica María, farmacéutica. "Desde que salió la advertencia, se dejaron de vender, hasta tal punto que en mayo no vendimos ninguno", añade.

Algunos como Carlos no han sufrido ningún efecto inesperado: "Es un fármaco muy potente, y actúa como el Valium, me adormece , pero nada más", comenta. Otras como Carmen coinciden en algunos síntomas: "me deja muy dormida", pero reprocha que "en muchas ocasiones no me calma el dolor".

El caso de Benny es uno de los que no se contempla como uno de los efectos secundarios más frecuentes, pero desde luego su experiencia ha sido la primera y la única vez: "A los quince minutos de haberme tomado un comprimido empecé a perder el equilibrio y parcialmente la visión". Un caso insólito pero muy parecido al de una amiga suya que desde entonces se negaron rotundamente a recurrir a ese medicamento.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?